Algunas heridas no se cicatrizan
Una docena de seguidores blanquiazules se desplazaron ayer hasta el Ángel Carro de Lugo para presenciar el partido entre los locales y el Universidad de Las Palmas que terminó con empate a uno. Arriba se aprecia la salida del capitán canario Ojeda, al que los aficionados de la Deportiva abroncaron desde el graderío del recinto lucense