Con los resultados de ayer, el partido del Martínez Valero en Elche puede ser«la madre de todas las batallas»
Aquellos que hayan detectado problemas de tipo cardíaco, será mejor que se queden en casa, sin asistir a Elche, ni escuchar la radio, ni ver la televisión, ni que reciban detalles de lo que sucederá el próximo domingo en el Martínez Valero. David Vidal contra Pichi. Seguro que éste no le gustaría escuchar aquello de «maestro contra discípulo» aunque el de Portosín lo tuviera a sus órdenes en Santiago. La Deportiva contra el Elche, la temporada en juego, buena parte del descenso a una carta y todo lo que se quiera añadir. El caso es que aquel mismo Lorca que parecía descendido a Segunda B hace ocho días en El Toralín, el sábado le metió dos a los ilicitanos y de paso les han devuelto al fragor de la batalla por la permanencia. El punto de ayer en Salamanca deja a la Deportiva a tres de los alicantinos, una diferencia que podría verse neutralizada el próximo domingo, o ampliada, que todo hay que contemplarlo, aunque viendo cómo está jugando la Deportiva fuera de casa, cuando se pone las pilas, hay que ser optimista por naturaleza. Otro que ya sabe lo que es la zozobra es el Málaga, que ahora mismo está en descenso, con dos puntos más que la Deportiva tras caer en Valladolid. Pero es que el Castilla y el Castellón (que ayer fue el gran beneficiado con su victoria en el Carlos Belmonte), están a cuatro puntos de los bercianos y ambos tendrán que vérselas con los de Pichi, aunque lejos de Ponferrada, es cierto. Tampoco Tenerife, Alavés o Sporting pueden tirar las campanas al vuelo porque aquí va a haber lío hasta el final. Lo primero es ganar los partidos propios y esa reacción de ayer en Salamanca parece haber concienciado a los blanquiazules de que la victoria en casa tiene que llegar ya y no podría haber otro momento mejor para ganar que este próximo domingo. Ojalá que la afición pueda estar allí.