LUCHA LEONESA Y ALGO MÁS
Una velada de ensueño
DE ENSUEÑO, a pesar de las dificultades y limitaciones propias de época electoral. Así como otras dificultades creadas artificialmente y de otros imprevistos puntuales sobrevenidos. Todo lo cual iremos desmenuzando y analizando en semanas sucesivas. Algo de lo que más reconfortó a los espectadores fue la sensibilidad de los organizadores, la Agrupación Provincial de Lucha Leonesa, tratando de hacer mínima justicia con La Braña. Reconocerles mínimamente sus esfuerzos investigadores-compositores y su actitud de permanente predisposición de entrega hacia la lucha leonesa. El presidente de la agrupación les entregaría una hermosa placa con el expresivo texto «La Lucha Leonesa a La Braña, como testimonio de gratitud. Galas de la Lucha Auditorio Ciudad de León 18 Mayo 2007». A su vez presidente y vocal de Cultura de la Plataforma Proidentidad Leonesa entregaba sendos ramos de flores a las brañas Tere y Pili. Asimismo de ensueño resultaría el cuadro que formaron todos los luchadores alineados al fondo del escenario, portando camisetas de color carmesí y serigrafiadas con el escudo de León, en cuya parte superior figuraba «Lucha Leonesa» y en la inferior «Lucha por León». Camisetas cuya colocación estaba prevista para cuando sonase el Himno a la Lucha Leonesa y el Himno a León (con los luchadores abrazados entre sí), pero que los luchadores anticiparon como homenaje a Chuchi en su estremecedor Romance. Esa misma camiseta a escala gigante y con el cinto incorporado presidía decorativa y ornamentalmente la cancha-escenario. La pregunta del millón: ¿usted qué hubiera suprimido o reducido en orden a la duración de la velada? Se había estimado y previsto y anunciado una duración determinada del evento -dos horas y cuarto- que en su apartado competitivo -70 minutos ¡con 38 luchadores!- se cumplió rigurosamente. Pero cómo podía sustraerse a reflejar, en un homenaje a la lucha leonesa y sus valores, el valor de la heroicidad¿ desde la lucha leon esa, a través del Romance al heróico luchador de la Ercina Jesús Antonio García Chuchi . O el luchístico homenaje de entrega de bandejas a los 38 participantes por parte de los deportistas leoneses de élite. O o las distinciones testimoniales a entregar a meritorios de la lucha cuando se trataba precisamente, reiteramos, de homenajear a la lucha leonesa y su entorno. Al mundo de la lucha leonesa en definitiva. De ensueño y sobre todo en el apartado emotivo. Entregas de Santos Llamas a sus tíos «Los Molineros de Carbajosa», solidaridad de los luchadores de la categoría de Veteranos desviando el ramo de flores del vencedor hacia Juan Hidalgo en recuerdo a la memoria de su padre recientísimamente fallecido, el sorteo del cuadro luchístico de Sendo -que gustó muchísimo y fue muy elogiado tras ser expuesto en el vestíbulo y el escenario- que el azar propició que fuese a parar al ex luchador Manolo García El Molinero de Villaobispo , los ramos de flores con cintas con los colores de la bandera de León, placas conmemorativas y de gratitud al director del Auditorio (Daniel Gutiérrez Sanz) por sus atenciones y desvelos, a Frumencio Álvarez como presidente del primer Colegio de Árbitros y cuasi fundador del mismo en la época de la Agrupación, a su continuador y juez-árbitro en la velada -impecable actuación- Fernando Cordero. Y etc. etc. etc. Pues de ensueño, sí, en todos los órdenes. Porque lo cierto es que los paniaguaos no lograron ensombrecer un ápice de brillantez -en ningún orden- a una velada de ensueño. Por más que todo sea mejorable, manifiestamente mejorable e incluso muy mejorable. Pero se consiguió lo que se consiguió gracias al esfuerzo sumado de muchos, algunos moviéndose y gestionando ya desde octubre. Con la mención especial y el reconocimiento para el eficiente José Santoveña, director, gestión y administración de Proyectos de Caja España. Los no patrocinadores fueron fieles al berrinche de ejercer también de no colaboradores, todo lo cual la organización dio por bueno (¿) si hubieran ejercido también de no obstaculizadores. Pero sí, sí¿ Todas las trabas del mundo y alguna más. Directas e indirectas, desacreditando, manipulando, prohibiendo (intentándolo), negando, amenazando¿ Pocas gracias a ellos, las colchonetas no oficiales -mero ejemplo entre tantos- respondieron a las mil maravillas y la excelente disposición de los servicios sanitarios del fisio/masajista/acupuntor Juan Carlos y su camilla, no fueron precisos. Total que frente a los conformistas del inconformismo, aún quedan en variados frentes de la luchja leonesa -idealistas, románticos¿- inconformistas del inconformismo. Esos para quienes en la lucha ¡no vale todo! Y están dispuestos a no pasar por todo, convencidos de que «otra lucha es posible». Y menos dispuestos aún a avergonzarse del apellido de la lucha. Precisamente lo más glorioso de ella. La leonesidad de nuestra lucha. De la que algunos han venido recelando -¡e institucionalmente!- en las semanas anteriores a su homenaje, temiendo verla arropada por banderas con escudos de León. Habrase visto tamaño desafuero. Ya no sólo estigmatizan desde Valladolid, desde Castiga-León...