Sigue la polémica del Nacional
Martínez: «Me gustaría que me llamara Odriozola y hablar con él»
El lanzador leonés no entiende cómo el presidente les «ha criticado» sin hablar antes con ellos «La lesión de mi hombro ya va por buen camino»
Manuel Martínez ha recibido estos días muchas llamadas de periodistas interesados en hacer más leña de esta «guerra» abierta entre el lanzador y el presidente de la Federación Española de Atletismo, José María Odriozola, el pasado fin de semana en San Sebastián. Tras las palabras de Odriozola este pasado lunes, en las que afirmaba estar esperando disculpas de los lanzadores de peso por su actitud el sábado en el Campeonato de España en Anoeta, el lanzador leonés ha afirmado que Odriozola aún no se ha puesto en contacto con él. «No lo entiendo. Se ha puesto a criticar y a opinar sin habernos preguntado antes a ninguno de nosotros, sin haberse puesto en contacto con ninguno de los lanzadores que allí estábamos», afirmó Martínez. «Yo soy el más pacífico de todos, nunca me he quejado de nada pero hay un momento en el que explotas», manifestó el lanzador. «Me gustaría hablar con el presidente y que me llamara. Nosotros también formamos parte de la Federación a pesar de que tengamos un presidente que defienda más a sus empleados que a nosotros. Parece que son ellos los que lanzan y los que corren». El lanzador leonés es el representante de los atletas en los Campeonatos de Europa, propuesto por la Federación. Además es el candidato a representar a nivel internacional a los atletas, propuesto también por la propia Federación. «Mi relación con ella ha sido siempre buena», afirmó el leonés. Según Odriozola, «ninguna Federación del mundo ha ayudado tanto a los lanzadores de peso. En la reunión de Rivas llevamos tiempo colocando el círculo de peso en el centro del estadio y este año hemos puesto uno de cemento en Vallehermoso, para que ellos tuvieran protagonismo». Respecto a su participación o no en el Mundial de Osaka que empieza el 24 de agosto, Manuel ha afirmado que «la última palabra la tiene el seleccionador». Él confía en no perderse la cita y estar allí. «La marca de 18,40 del otro día en San Sebastián fue por culpa de todo este jaleo que se formó. Estuve discutiendo con el director general y con el de la prueba durante unos cuarenta minutos. Después del segundo lanzamiento estuve más de cinco minutos en el suelo haciendo un ejercicio de relajación ya que las pulsaciones las tenía por las nubes», afirmó el leonés. La lesión que el lanzador arrastra en su hombro derecho desde finales de junio y que no le ha dejado lanzar como él hubiese querido en las citas anteriores, ya la empieza a dar un respiro.