Las selecciones de Italia y de Francia darán vida esta tarde a una segunda reedición de la revancha de la final del mundial de Alemania'06, que terminó con el triunfo italiano, en la que esta vez en el milanés estadio
está en juego el liderato del Grupo B de clasificación para la Eurocopa 2008. Sin los dos grandes protagonistas de la final mundialista, ya retirado el francés Zinedine Zidane y lesionado el italiano Marco Materazzi (el primero dio un cabezazo al pecho del segundo), el partido de mañana parecía haber perdido el toque de polémica y dejado todo al terreno deportivo. No es así, pues ambas selecciones se tienen ganas. Así lo evidencia el cruce de declaraciones previas, que ha elevado el nivel de polémica y de conflicto. Los italianos se sienten
y
por palabras llegadas desde la selección francesa, que inició hace días el técnico francés Raymond Domenech, lo que le impedirá estar el sábado en el banquillo por la sanción de la UEFA de un partido, y que han seguido otros jugadores que han apuntado presuntas
de sus hoy rivales.