Iniesta rescata a España de un nuevo desastre ante Islandia
El manchego logra el gol del empate en los minutos finales y da vida a una pobre selección
Xabi Alonso fue expulsado por pisar a un rival
Si hace 16 años la España de Miera sufrió un descalabro en Reikiavik que a le castigó sin Eurocopa'92, este sábado la caótica selección de Luis estuvo a punto de quedarse petrificada otra vez en Islandia, un desierto de lava y hielo bajo el que los vikingos creyeron encontrar el infierno. Los rivales ayudan y todavía hay muchas esperanzas gracias al postrero gol de Iniesta, que en marzó ya evitó el naufragio en Palma, pero un equipo que pierde en Irlanda del Norte y empata de milagro en el estadio Laugardalsvöllur no debería competir contra los mejores. España salvó los muebles gracias al manchego, es verdad que jugó desde el minuto 19 en inferioridad por la pueril expulsión de Xabi Alonso, pero no aprende ni a base de golpetazos. Perdió en Belfast por blanda e inmadura, y resulta que se plantó en Reikiavik, famosa porque Reagan y Gorbachov terminaron allí la guerra fría en 1984, dispuesta a ganar con la ley del mínimo esfuerzo. Esa actitud siempre es deleznable, pero todavía más si sabes que los letones acababan de ganar a un rival directo y tienes media clasificación en tu mano. No se entiende. Si posees un equipo técnico pero liviano y encima te esfuerzas menos que el adversario, juegas a perdedor. Y ya es hora de que los españoles se lo metan en la cabeza, abandonen su papel de estrellas y se ganen el jornal como actores secundarios. Incapaz de dar tres pases seguidos bajo la lluvia y de imponer su superioridad en el centro del campo, España dejó hacer a los animosos pero rocosos y abnegados islandeses y se dedicó a quitarse el balón de encima. Semejante puesta en escena indignó a Luis, que saltó como un poseso del banquillo para arengar a sus reclutas y provocó las risas del cuarto árbitro. Los islandeses, muy toscos pero sabedores al menos de sus virtudes y defectos, cargaron el juego por la derecha y recompensaron su esfuerzo en un rápido contragolpe que dejó en evidencia a todo el entramado defensivo español y que culminó Hallfredsson con un cabezazo en plancha. En el segundo tiempo España lo intentó por todos los medios sin ningún éxito. Todo parecía indicar que los irlandeses iban a salir victoriosos hasta que Iniesta impidió que España ser despeñase cerca de las cataratas más grandes de Europa Hay vida. Pese a que el empate al final resultó bueno para la clasificación, gracias a la derrota de los norirlandeses en Letonia y al empate de suecos y daneses, Luis Aragonés compareció bastante molesto con lo visto en Reikiavik.