Fiasco blanquiazul
El Burgos desnuda a una Deportiva vulgar (2-0)
Los castellanos asfixiaron con su presión al conjunto de Amaral que no tuvo respuesta Lo mejor | Lo peor
Alcaide, defensa blanquiazul, intenta parar la internada de un jugador burgalés
La Sociedad Deportiva Ponferradina se despertó ayer del sueño copero en El Plantío y lo hizo de la peor manera posible. Los discípulos de Amaral no supieron contestar a la propuesta del animoso conjunto burgalés que les superó en todo momento a base de poner mucho más coraje y entrega que los bercianos. El Burgos hizo ayer un derroche de energías que sorprendió a su rival, quizá por aquello de que el hambre agudiza el ingenio y los de Félix Arnáiz Lucas tienen muchas necesidades en lo crematístico. Viendo que en juego estaban, no menos de 300.000 euros de recompensa, que son unos 50 millones de pesetas, por tener a un «grande» como enemigo en la siguiente ronda, los blanquinegros disputaban cada balón como si fuera el último y así, de este modo tan elemental, se llevaron por delante a una Deportiva rota justo por la mitad. Sin una referencia a la hora de crear en el centro del campo, los de Amaral tuvieron que entregarse a la actitud defensiva y a la inspiración de sus atacantes. Sin embargo, la zaga estuvo imprecisa y encajó un gol a las primeras de cambio que ya marcó el devenir del encuentro. Parecía que el Burgos plegaría velas para arrimarse al meta Xabier (tan inseguro toda la noche que es una pena que la Deportiva no llegara ni a probarle), pero nada de eso ocurrió. Los locales siguieron buscando a Rubio, observando que su enemigo estaba contra las cuerdas y sin poder de reacción. Aquello invitaba a la esperanza porque en una contra, los bercianos podrían empatar el partido y, de hecho, tuvieron una clarísima en las botas de Rubén Vega. Un pase largo de Pepe desde el lateral lo peina Fran y Rubén supera a la zaga llegando desde atrás. Se quedó solo ante Xabier pero no se le ocurrió otra cosa que inventar una vaselina horrible que se marcho muy desviada del marco local. El tanto del Burgos, firmado por un central como Saavedra tras un mal despeje de los blanquiazules, hizo que los visitantes inventaran cualquier cosa vista su manifiesta inferioridad para llegar arriba. Y así no es extraño que las dos mejores oportunidades, exceptuando la referida de Rubén, fueran protagonizadas por los dos laterales del equipo, que ayer eran Pepe Alcaide y Juan Fuentes. El primero remató como pudo un servicio del propio Fuentes al que no llego De Paula. su remate se perdió sobre el larguero. Y más tarde el lateral zurdo de Ordes buscó un centro que rechazó la zaga local. A la segunda buscó la portería y con la pierna derecha, pero su disparo se perdió también cerca del segunda palo. En la segunda parte Amaral dio entrada a Teo y Ernesto. Sin embargo eso no se tradujo en gran mejoría, por más que el zurdo firmara las mejores acciones visitantes, pero cuando ya era tarde. Además, ni De Paula ni tampoco Irurzun estaban atinados, por lo que sus centros sirvieron de poco. El Burgos siguió presionando y buscando las contras para poner en peligro a Rubio que ya salvó el segundo ante Ibai de forma milagrosa. No pudo repetir ante Zamora que le ganó la espalda a Fuentes antes de sentenciar el partido. La primera derrota de la temporada es también la más dolorosa por la pérdida económica que supone. Ni los jugadores ni los técnicos, nadie se salva de la quema en esta ocasión. De nuevo quedó patente que lo mejor, con mucho, que tiene este club es su animosa afición que desplazó 600 fieles a Burgos para volver de vacío. Está claro que la Deportiva podía perder un partido en cualquier momento. Salvó dos empates en liga cuando la derrota se veía cerca, pero es que ayer, al margen del resultado, su imagen dejó mucho que desear.