Balonmano | Liga de Campeones
El Ademar juega con fuego
Tiró rentas de hasta siete goles, acabó con el agua al cuello pero asegura el pase de ronda
Balazs Laluska reapareció tras su lesión y aunque se le nota falto de ritmo aportó cuatro goles
« Jugamos con fuego y casi nos quemamos». La frase la dijo al final del partido el técnico Jordi Ribera y resume perfectamente lo que ayer pasó en la vuelta del Ademar a la Liga de Campeones. Empezaron jugando con criterio, dominaron casi todo el choque con rentas cómodas de hasta siete goles y en la recta final, por cansancio y también por cierta falta de concentración dejaron que los suizos se pusieran a un sólo gol. Y encima el último ataque fue de los helvéticos. Por suerte quebaban pocos segundos y la defensa fue un muro. De esta forma, con el agua al cuello, el Ademar afianzó ayer su primer puesto en el grupo C de la Liga de Campeones y al mismo tiempo dejó prácticamente sentenciando su pase a la siguente ronda. Demasiada tensión final para un encuentro que parecía iba a discurrir por derroteros bien distintos. Sin alardes, pero jugando con el criterio y la cabeza que demostraron en el último partido ante el Ciudad Real, el Ademar tenía ya al filo del minuto diez una ventaja importante: 6-2. Sólo un dato, al hilo de estos números: en el prartido de ida el equipo leonés perdía por un claro 7-2. Estaba claro que ayer era otro Ademar. Los de Ribera cogieron pronto una renta cómoda de tres o cuatro goles y la supieron mantener durante toda la primera parte. Con un buen bloque central en defensa, Saric haciendo lo que sabe: parar y todos aportando en ataque, el equipo leonés no precisó apretar el acelerador en los primeros treinta minutos más que lo necesario para mantener un cómodo colchón de cuatro o cinco goles de ventaja con sus extremos como puntas de lanza. En la primera parte los cuatro extremos del Ademar habían firmado diez goles de los 18 del equipo. Con un cómodo 18-11 los dos equipos se fueron a los vestuarios. En la segunda, el Ademar siguió con su ritmo y llegó incluso a manejar ventajas de hasta siete goles. Con todo, el Ademar bajó el pistón de la concentración y su juego se resintió, espesándose el ataque. Así, al cumplirse el minuto veinte un arreón de los suizos les llevó a ponerse cuatro abajo: 27-23. Valcic lo arregló. De la mano de un inspirado Graubner (5 tantos) el Kadetten llegó a ponerse muy cerca: 29-26, pero el brazo de Valcic lo volvió a arreglar. Pero los suizos no se rinden. Una contra de Liniger los pone a dos goles del Ademar: 31-29 a falta de algo más de tres minutos. Y a falta de dos minutos están a uno. Al Ademar le llega el agua al cuello. Pierde el balón en su último ataque y le da opción a los suizos de empatar. Quedan ocho segundos. Los helvéticos introducen un jugador de campo por el portero. Por suerte el Ademar supo guardar al meta Alilovic. Bocinazo y suspiro gene ral de alivio.