Zona, perímetro..., cualquier posición es la idónea para un equipo completo
Quien gane la batalla bajo los aros tendrá una parte del camino recorrido para llevarse el triunfo. Así de sencillo puede parecer pero el choque que hoy librarán el Grupo Begar y el Tau se vivirá en gran parte en la zona de ambos equipos. Y es que si los de Aranzana destacan por su buen rendimiento en defensa, los vitorianos son unos maestros. Precisamente los de Spahija son el equipo que menos puntos recibe de la ACB con un promedio cercano a los 60, algo que dice mucho del trabajo e intensidad que aplican a su juego hombres como Thiago Splitter, el veterano Singleton, el bosnio Teletovic o el norteamericano McDonald. El Grupo Begar tendrá una dura prueba de fuego para sumar su tercer triunfo de la temporada ante los vitorianos. Eso lo saben pero también es cierto que en esta liga nadie es invencible, y menos un rival que puede acusar el cansancio de haber jugado el miércoles competición europea. Aunque en los últimos cuatro encuentros de ACB siempre le ha sonreído el triunfo, el Tau ya acumula dos derrotas, la cosechada en la primera jornada en la pista del Akasvayu y la acaecida en la cuarta, esta vez en su feudo frente al Manresa. En cambio, sus triunfos, en especial los últimos, vienen acompañados de márgenes considerables. Y es que frenar a Rakocevic, Prigioni, Splitter o Teletovic es tarea complicada porque el juego del Tau, además de por su fortaleza bajo los aros, también ofrece considerable peligro desde el perímetro. Los vitorianos son el cuarto mejor ataque de la ACB por algo. A pesar de la marcha de su hombre referencia a finales de la pasada campaña, el argentino Luis Scola, el Tau ha sabido sobreponerse a las adversidades y configurar un equipo si cabe aún más peligroso que el de las últimas ediciones de la ACB. Hombres como Rakocevic y Splitter son los que «tiran» de la máquina vitoriana pero también los hacen otros como el base argentino Prigioni, el pívot bosnio Teletovic y los norteamericanos Singleton y McDonald. Tampoco hay que olvidarse de Jasaitis, un lituano con buena mano, el español Sergi Vidal, Planicic, un base de nada menos que dos metros, y Mickeal.