La Deportiva destroza a la Cultural en 24 minutos (4-1)
El navarro hizo dos goles en once minutos y restó emoción a un partido en el que la Cultural reaccionó tras la bronca de Abelleira en el descanso, ante una Deportiva con mayor pegada La grad

La Sociedad Deportiva Ponferradina se adjudicó un derbi descafeinado por lo tempranero de los dos primeros tantos materializados por el mismo jugador: Ismael Irurzun. Durante toda la semana se había estado hablando de los dos hombres que llegaban al derbi con la vitola de máximos realizadores en sus respectivos equipos y resulta que al final aparece un outsider como Irurzun para capitalizar el partido. En el fondo así son los derbis, acontecimientos en los que siempre sucede algo imprevisto, tal y como había insinuado Amaral el pasado viernes. Para la Deportiva todo salió a pedir de boca. Se llevaban sólo treinta y cuatro segundos cuando Dani Borreguero golpea con fuerza desde la zaga y el balón cae dividido entre José Ramón e Irurzun. El navarro llega antes y eleva sutilmente en vaselina sobre el arquero que pretende despejar de cabeza. Una vez salvado el escollo, Ismael sólo tiene que acompañar el cuero para alojarlo en el fondo de las mallas. El delirio se apodera de la grada cuando restan ochenta y nueve minutos por delante. Todavía restaban ecos de una celebración por todo lo alto, cuando llega otro mazazo para la Cultural. Dani Borreguero realiza una gran jugada zafándose de tres contrarios antes de ceder sobre Ismael Irurzun para que éste largue un trallazo desde fuera del área que supera por arriba al cancerbero andaluz de la Cultural. En ese momento la incertidumbre del derbi cayó en picado y el interés de los aficionados bercianos se centraba en adivinar hasta dónde sería capaz de llegar su equipo en la anotación. La Cultural no entregó el armamento, ni mucho menos. De hecho, Fernando Martín pudo haber logrado el empate un minuto antes de que Irurzun marcara el segundo de los locales. El central remató sin embargo por encima del marco defendido por Cabrero. Aún después de haber encajado el segundo, Israel chutó a gol con el meta local desubicado, teniendo que evitar el tanto Pepe Alcaide con la testa. A renglón seguido, Iván Mateo probó a Cabrero en el lanzamiento de una falta, respondiendo el oscense a la perfección. Dominaban el balón los de Milo, aunque el partido estaba controlado por una Deportiva que se sentía cómoda en esa tesitura. Los de Amaral sabían que podían hacer mucho daño si eran capaces de robar un balón a la Cultural porque los blancos estaban volcados en el campo contrario. Y así fue como el conjunto berciano recupera una pelota que después de una buena triangulación acaba en poder de Rubén Vega en el costado izquierdo. Ya se podía intuir que esa batalla entre el de Castrillo de las Piedras y Pablo Suárez podía quedar desequilibrada en beneficio de los blanquiazules. Rubén se marchó por la izquierda para suministrar un balón de oro con dirección a Óscar De Paula que el goleador desprecia fallando de forma increible en la misma línea de gol. Sin embargo, Teo seguía la jugada desde su banda derecha y pudo llegar a tiempo de aprovechar el lance para marcar con poco ángulo el tercero de la Deportiva. Si todavía restaban dudas sobre la suerte que iba a correr el derbi, aquella jugada terminó por quitarle la poca emoción que le quedaba al encuentro. No estaba siendo un monólogo blanquiazul, ni mucho menos, pero cuando los culturalista miraban el marcador, reflejando un contundente 3-0 en el minuto 24, seguramente pensaban que protagonizar una remontada heroica en el feudo de su principal enemigo era asunto complicado, por no decir totalmente imposible. Aún así, y esto es digno de alabanza por parte de la escuadra capitalina, la Cultural siguió porfiando para mantener el balón en su poder el mayor número de minutos. Addison se movía como de costumbre para buscar un resquicio por donde salvar al pegajoso Nacho. Cuando lo lograba, aparecían Pepe Alcaide o Fuentes, por no hablar de Elías o Dani Borreguero, para solucionar el conflicto. Situación ideal para los locales En realidad, era una situación idílica para la Deportiva. Amaral cuenta con muchos hombres de corte claramente defensivo y lo que debían hacer en esos momentos era precisamente eso, defender. Hasta la gente de arriba echaba una mano cuando era menester. De este modo, Marco quedaba en la media cancha oficiando de «quarterback» para proyectar el cuero sobre Ismael Irurzun, Óscar De Paula, Rubén Vega o el propio Teo. Así, la Cultural se encontraba con el dilema de atacar a cualquier precio, pero también teniendo que mantener un ojo sobre los delanteros del cuadro blanquiazul que podían ridiculizarles a la menor oportunidad. Uno de los hombres llamados a tirar del carro blanco era el ex del Real Valladolid, Chema. Empezó a dejarse notar por la banda derecha, donde contó esporádicamente con el auxilio de Pablo Suárez. Pasada la media hora buscaron la espalda de Fuentes para servir hacia el interior del área donde Addison, en una de las contadas ocasiones que le concedió Nacho, mandó por encima de la portería local. El propio Chema hizo algo parecido con el balón después de que le cayera franco en el rechace de un córner. Se jugaban los últimos compases del primer acto y todavía la Cultural quiso marcharse a los vestuarios con un marcador más propicio que le permitiera albergar esperanzas de puntuar. En el minuto 45 sería Israel quien gozaría de una oportunidad fallida porque volvió a enviar el balón a las nubes, igual que antes habían hecho sus compañeros. Sería la última intervención del propio Israel sobre el rectángulo, ya que Milo le retiró del césped de cara al segundo tiempo, igual que hizo con Nasser. Segundo tiempo blanco Debió de ser diametralmente opuesto el ambiente que se respiraba en el interior de cada uno de los vestuarios en el intermedio. Quizá por ello, y pese a que en la Deportiva no era día precisamente de fiestas, los de Abelleira salieron enrabietados. Emergió la figura de un Asier Eizaguirre que había quedado inédito en el primer acto. Le vino muy bien la entrada de Manolo Pérez porque se vio asistido de balones y ello tuvo premio. El vasco lanzó un trallazo desde fuera del área con el balón lejos del alcance de Cabrero. Era el justo premio a los méritos de un equipo romo en ataque y eso le mató ayer. Antes de eso entre Fuentes y Rubén Vega frenaron a Iván Mateo dentro del área. Nadie pidió penalti, salvo en el pequeño sector que los culturalistas ocupaban en el fondo sur. Antes Chema también lo intentó y el propio Eizaguirre trató de repetir suerte, pero ésta vez atajó Cabrero. Ahora bien, la jugada más bonita de la tarde fue de los locales. Entre Rubén Vega y Teo fabrican un centro medido desde la derecha que Óscar De Paula remata sobre la marcha, saliendo el balón cerca de la escuadra. Antes había hecho el cuarto tras robar Rubén Vega.