Balboa rescata al Real Madrid (1-1)

Los suplentes del cuadro merengue volvieron a defraudar en el Rico Pérez y vieron cómo el Alicante se adelantaba de penalti. Cuando todo parecía perdido, el canterano igualó al final Un

Jugadores valencianistas celebran el segundo gol de Zigic

Publicado por
Jordi Bertomeu
León

Creado:

Actualizado:

Los suplentes del Real Madrid se fajaron a medio gas contra el Alicante. La cercanía del encuentro contra el Barcelona y la posibilidad de arreglar cualquier desaguisado en el partido de vuelta, lo que casi imposibilita cualquier sorpresa de los equipos pequeños, provocaron que el equipo de Schuster se tomara con excesiva tranquilidad el compromiso. Empataron (1-1) 'in extremis' gracias a un cabezazo de Balboa ante un rival que apretó a los blancos en los minutos iniciales de los dos períodos. Joan Tomás y Cañadas hicieron trabajar al portero polaco, que poco a poco se convirtió en un espectador más. Los menos habituales para Bernd Schuster se hicieron con los mandos del duelo. Sin embargo, y a pesar de la posesión, el dominio no se materializaba en jugadas claras de gol. El Madrid sólo ponían en apuros al guardameta levantino en el lanzamiento de córners. Metzelder y Heinze bordearon el gol, al igual que Javier Saviola. El argentino falló un tanto hecho dentro del área pequeña. Era la culminación a un partido desastroso por parte del delantero, que estuvo perdido durante todo el partido. Pero quien tuvo la noche negra, tal vez en uno de sus últimos partidos de la temporada con el Madrid, fue Royston Drenthe. El holandés no dio ni una. Tirado en el costado derecho, se mostró apático, como si no tuviera ganas de estar en el Rico Pérez. Estaba fuera del partido y cometió la estupidez de la noche. Empujó a Álvaro de forma absurda. Borja se encargó de darle una alegría a su afición. Schuster no se cortó un pelo. El penalti fue la gota que colmó el vaso y cambió a Drenthe de forma fulminante por Balboa, que se convirtió en el salvador del equipo. El gol espoleó a los blancos que pusieron una marcha más de velocidad y de implicación para darle la vuelta al marcador. El Alicante se atrincheró en su campo. Quería seguir soñando hasta el 2 de enero, cuando visite el Bernabéu, pero el canterano blanco lo impidió. En el último córner del partido, el extremo de Alcalá de Henares aprovechaba los minutos que le dio Schuster para reivindicarse.

Cargando contenidos...