Aventura | Un año sin respiro
De los hielos al desierto
El aventurero leonés Jesús Calleja inicia una intensa temporada que incluye la subida a una de las cumbres más altas del mundo en el Nepal y atravesar África de océano a océano

Calleja participando en el desierto en el Raid de los Faraones
Para el aventurero leonés, Jesús Calleja, el 2008 empieza dos días antes. Y no es una simple frase. El próximo 30 de diciembre -sin esperar a comer las uvas en casa- se echará el petate al hombro para poner rumbo al Himalaya, donde tiene previsto hacer una travesía invernal de 700 kilómetros, desde el Tíbet indio hasta la meseta. La dificultad, al margen de la distancia, estriba básicamente en dos aspectos. El primero es que durante esta época invernal esa zona del Himalaya tiene unas temperaturas auténticamente inhumanas. «Allí están las temperaturas más bajas de la tierra junto con los polos. Lo normal esque las tempoeraturas oscilen entre los treinta y los cuarenta grados bajo cero», explicó ayer Jesús Calleja. Esta es la zona más ancha del Himalaya atravesada por un gran río que corta el valle. Durante el invierno este cauce se hiela y el aventurero leonés entrará por su garganta para iniciar la travesía. Las enormes placas de hielo que se forman son otro peligro añadido a la expedición. El segundo aspecto es que realizará la travesía con unos medios que podrían denominarse «rústicos». Calleja quiere hacerlo exactamente igual a como lo hacen los habitantes de la región (Zanskar). «Viven aislados por completo en invierno. Es una ruta de caravanas. Ellos van muy abrigados con ropas con lana de yak y de oveja. El reto es hacer lo mismo que ellos y la misma travesía. Tampoco llevaré tienda de campaña ni nada parecido. Dormiré al aire libre o en cuevas, como las gentes de la región». Para recorrer los 700 kilómetros en un tiempo prudencial, Calleja realizará una media de 35 kilómetros diarios. Y con su equipo satélite enviará una crónica cada tres o cuatro días una crónica sobre sus aventuras en el Himalaya que puntualmente publicará Diario de León. Se da la circunstancia de que Calleja es el primer español que hizo esta travesía. Fue en el año 2000. En aquella ocasión sólo hizo la mitad y ahora se propone hacerla al completo. Estará acompañado de un experto guía tibetano y de un cámara de televisión y también alpinista, Emilio Valdés, con el que rodarán dos episodios para la serie de Desafío Extremo que se emitirá por la Cuatro. El 30 de enero tiene previsto regresar a León y casi sin tiempo de deshacer la mochila se embarcará en una nueva aventura al Aconcagua, concretamente al denominado Espolón de los Polacos. «Va a ser una expedición un poco pasada de fechas con el Aconcagua peligroso y con mucho viento y más de 2.000 metros de desnivel en este Espolón de los Polcacos», explicó. Este viaje lo hará con su hermano Enrique. Calleja retornará de nuevo a casa el 7 de marzo para preparar una travesía ártica con Ramón Larramendi, un experto mundial en este tipo de travesías. La idea es probar un «invento» que ha hecho el propio Larramendi. Un híbrido entre canoa y trineo para el agua y el hielo. Como canoa se meterán primero por los canales y por las aguas heladas del del Ártico y luego como trineo por las zonas heladas para arrastrarlo y llegar al Polo Norte. En esta expedición ellos dos serán autosuficientes, no emplearán combustible. El artilugio pesa unos cien kilos. En esto estará ocupado hasta julio, fecha en la que hará una escalada a los Picos de Europa.