Fútbol | Segunda División B

Medio Valladolid acaba en la comisaría de Ponferrada

El técnico del filial pucelano, Alfredo Merino, y los jugadores Rufino, Lucas y Santi Santos, detenidos tras agredir a varios policias a la conclusión del encuentro ante la Deportiva

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Ramón Díez - ponferrada
Ponferrada

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El entrenador del Valladolid B, Alfredo Merino, y los jugadores Lucas, Santi Santos y Rufino, fueron detenidos a la conclusión del encuentro que minutos antes habían disputado en El Toralín contra la Sociedad Deportiva Ponferradina. La causa de estas detenciones radica en las agresiones que protagonizaron todos ellos sobre varios miembros del Cuerpo Nacional de Policía que se ocupaban del aparato de seguridad en el estadio municipal ponferradino. Todo empezó en el minuto 93 del encuentro, cuando el árbitro expulsó al técnico blanquivioleta Alfredo Merino. Éste no quería abandonar el banquillo y tuvo que ser «retirado» por el delegado del cuadro local, José Antonio Blanco. Un minuto después el colegiado gallego González Arévalo decreta el final del encuentro. El árbitro advierte a Merino que no se acerque a él, pese a lo cual le sigue hasta la puerta del vestuario arbitral y ahí se producen los incidentes. Merino increpa al árbitro y además empuja a uno de los miembros del aparato de seguridad policial en El Toralín. En ese forcejeo, llega el portero visitante Lucas y propina dos puñetazos al policía, momento el que aparecen en escena Santi Santos, Rufino y algunos otros jugadores del Valladolid que agreden al coordinador de seguridad, José Vega y también a otro policía nacional. Ambos fueron reconocidos luego en el hospital de las diferentes lesiones que les causaron. Al final, los jugadores y el técnico del Valladolid fueron reducidos por la policía y se metieron en su vestuario. Después, Merino y sus tres jugadores se trasladaron a comisaría para prestar declaración, en el vehículo del director general de la Deportiva, Eduardo Domínguez. Resulta curioso el modo de abandonar el estadio para burlar a los medios de comunicación y al centenar de espectadores que aguardaban en la puerta 0 del Toralín. El vehículo salió por el fondo norte a través del túnel que habitualmente utilizan los cuidadores del césped del estadio. En el vehículo del presidente de la Ponferradina se desplazaron hasta las dependencias policiales el propio Silvano, acompañado de su colega vallisoletano y del abogado Ramiro Hidalgo. Después de tres horas en dependencias policiales, los detenidos quedaron en libertad con cargos por un presunto delito de faltas. Cuando abandonó la comisaría, Alfredo Merino declaró: «No ha pasado absolutamente nada, sólo hemos tenido que declarar porque así lo pidió la policía a la que quiero agradecer su ejemplar comportamiento y la prueba de que no ha pasado nada es que nos vamos ahora todos para casa». Los jugadores no hicieron declaraciones a los medios de comunicación que aguardaron durante tres horas su salida de la comisaría, aunque a todos se les notaba afectados por lo ocurrido.

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