Sí se puede, a pesar de todo
La grada sufre otra decepción aunque en su ánimo está aún alcanzar la permanencia

Los aficionados leoneses se enfadaron con algunas de las decisiones del trío arbitral
No fue una jornada con final feliz para los cerca de seis mil aficionados que acudieron al Palacio de Deportes para arropar al Begar en su trayecto hacia la salvación, cuya estación ayer tenía un nombre, el Cajasol. La marea roja volvió a acudir a la llamada del club convirtiéndose en un sexto hombre que como ya ha ocurrido más veces de las deseadas en esta campaña no obtuvo el justo premio a su respaldo. Gritos de ánimo, pancartas alusivas a la fe que en los jugadores han despositados los aficionados y muchas, muchas palmas como premio a las acciones positivas fueron parte de un ingrediente que contó con altibajos parejos al devenir del marcador. Pero, incluso en los malos momentos, la grada no dio la espalda al equipo al que, a pesar de la derrota, despidió con aplausos convencida de que mientras hay vida existe la esperanza. Aún restan cinco citas en el Palacio y seis fuera de León en las que los de Aranzana intentarán que esa afición mantenga el sello ACB. Ayer, a pesar de la derrota, el Palacio vo lvió a cantar «Begar, Begar», acompañado del grito de guerra de «Sí se puede», un deseo que aún es factible y que sería el mejor agasajo por parte de la plantilla a un apoyo a prueba de cualquier contratiempo.