El CSD claudica ante Villar y le permite aplazar las elecciones al último trimestre del 2008 El Getafe sobrevive a su día más gris pensando en la Copa
El Consejo Superior de Deportes (CSD) ha tenido que rendirse ante Ángel Villar, que no será expedientado por saltarse la ley y continuará al frente de la Federación Española de Fútbol (FEF) al menos hasta que se celebren elecciones a finales de año. La Junta de Garantías Electorales, órgano adscrito al CSD, emitió ayer viernes un informe favorable a la FEF que será aceptado por la Administración, ante el temor a un castigo de la Fifa, y permitirá a Villar convocar los comicios tras la Eurocopa. A pesar de la Orden Ministerial de diciembre de 2007 que obliga a las federaciones no olímpicas y olímpicas no clasificadas para los Juegos convocar elecciones en el primer trimestre del año, la FEF obtendrá finalmente el permiso del organismo que preside Jaime Lissavetzky para retrasarlas, aunque en ningún momento llegó a solicitar un aplazamiento de forma oficial, ya que la Fifa lo impedía. Las amenazas de Joseph Blatter, presidente del máximo organismo futbolístico, de excluir a España de la Eurocopa y a sus clubes de las competiciones europeas si se producía una injerencia del Gobierno en el proceso electoral de la FEF, han resultado determinantes para que Villar resulte vencedor en su batalla con el CSD. Once días después de que la Federación comunicase por escrito al secretario de Estado que las elecciones se celebrarán en el último trimestre del año, justo el día en que acababa el plazo para cumplir la Orden Ministerial o para pedir un aplazamiento, la Junta de Garantías Electorales remitió su informe al CSD, que hará pública su resolución la próxima semana. Los nubarrones que sobrevolaban la Ciudad Deportiva del Getafe estallaron y mojaron sin piedad el césped del campo de entrenamiento del equipo que representa al sur de la Comunidad de Madrid. En un acto cruel, la tempestad, tras la terrible eliminación de la Uefa, no dio tregua en el peor día de resaca de la historia del club. Poco a poco, a cuentagotas, los jugadores del conjunto «azulón» fueron haciendo acto de presencia en el entrenamiento preparado por Michael Laudrup. Pablo Redondo y Jaime Gavilán, casi los últimos en llegar, aparecían con cara de tristeza. «Aquí estamos, aguantando», decía Gavilán antes de pisar el césped. Sin embargo, los jugadores, cuerpo técnico y aficionados del club madrileño comienzan ya a pensar en la final de la Copa del Rey ante el Valencia del próximo miércoles al grito de: «sí,sí, sí, nos vamos a Madrid».