El español, mejor que Federer
Nadal logra su cuarto título enlas pistas de Montecarlo
Nadal levanta el trofeo que le acredita como campeón en Montecarlo
Rafael Nadal, segundo del ranking mundial, sumó ayer otro récord a su apabullante palmarés: se ha convertido en el primer tenista, de la llamada era open, que conquista el título en Montecarlo por cuarto año consecutivo. Su vigésimo séptima victoria de la temporada la alcanzó en el país monegasco tras derrotar en la final a Roger Federer, número uno del mundo, por 7-5 y 7-5 en una hora y 43 minutos. Fue un partido duro, complicado, en el que los dos jugadores emplearon sus envidiables conocimientos. Uno y otro quedaron suficientemente recompensados. Nadal, como vencedor, se embolsó 360.000 euros, con lo que sus ganancias en lo que va de campaña se elevan a 980.423 euros. El balear, que había disputado este año tres finales con resultado adverso, ha podido obtener su primer título de 2008, confirmando, además, que se halla en excelente condición de juego y física para seguir batallando sobre la tierra batida, esta semana en las pistas del Real Club de Tenis Barcelona con motivo del Trofeo Godó. El mérito de Nadal, en su duelo con Federer, radicó en la extraordinaria capacidad del de Manacor para sobreponerse a un pésimo arranque en el segundo set. En esa manga el suizo llegó a despegarse con un aparentemente inalcanzable 4-0. El caso es que, una vez más, Nadal demostró que ningún marcador, por amplio que le vaya en contra, consigue destrozarle la moral. En efecto, el mallorquín, lejos de ceder gas, se empleó con su acostumbrada bravura para dar la vuelta a una situación que se le había puesto muy cuesta arriba. Nadal logró durante el partido hasta cinco bolas de ruptura por las cuatro de su oponente. Físicamente confirmó estar a pleno rendimiento. Con sus golpes desde el fondo volvió a cosechar abundantes tantos. Federer, que se las prometía muy felices en el segundo período, vio cómo de pronto sus rentas iban extinguiéndose hasta desembocar el encuentro con un revés largo, muy largo, impropio del actual número uno del mundo. Ese golpe fue el que facilitó la victoria al tenista balear, que se anotó su décimo título en un Masters Series. Fue la undécima final entre ambos con desenlace favorable al español. Era el decimoquinto partido a disputar por los dos primeros profesionales del ranking y, de nuevo, la tierra batida contribuyó al mejor desempeño del jugador español. 21 triunfos en la misma pista Con el de ayer, Nadal contabiliza 21 triunfos consecutivos en Montecarlo. Su capacidad para reaccionar la puso de manifiesto, primero en su partido contra Ferrer, que llegó a tener un favorable 5-3 en el segundo set. Esta vez su firmeza le condujo a neutralizar la ventaja del 4-0 establecido en el segundo set de su pulso con Federer. Higueras se mostró nervioso con el juego desarrollado por su discípulo Federer, Toni, el tío del campeón, dejó traslucir la satisfacción que le producía la difícil victoria de su sobrino.