ALEMANIA-ANGOLA AUSTRALIA-CROACIA LITUANIA-ARGENTINA RUSIA-IRÁN EL RIVAL
Estados Unidos machaca a China La China desconocida Aíto: «No es nada fácil empezar y ganar con esta autoridad»

Bryant lucha por el balón con Wang
A España le bastaron ocho minutos de fidelidad plena a su forma de entender el baloncesto para imponer la ley marcial en el debú olímpico de Pekín. Entre el minuto 17 (26-26) y el 25 (50-31), hagan cuentas, la selección campeona del mundo noqueó a la finalista mediante una sucesión de golpes entre sutiles y contundentes que se tradujo en un parcial de 24-5. Una de esas simas sólo al alcance de aquellos equipos sobre los que gira un deporte. Monarquía absoluta de mano tendida, despotismo ilustrado, dictadura con rostro humano... Defínanlo como quieran. Sencillamente, una demostración más de que casi todos los partidos, por no pecar de apreciaciones exageradas, dependen de cuanto haga dentro de la pista el combinado de Aíto García Reneses. Ah, y un detalle que a estas alturas parece intrascendente, el 81-66 maquillado al final por los ariscos jugadores helenos, se produjo frente al segundo rival más serio del grupo. Tras Estados Unidos, naturalmente. Alguien debía alterar un partido parejo y, en cierto modo ilógico, casi al borde del descanso. Se prestó voluntario Rudy Fernández, un chico que divisa más lejos sus límites según avanza hacia la cima. El mallorquín inyectó adrenalina atrás y adelante a un duelo extraño hasta ese momento, un enfrentamiento del que España no obtenía ventaja pese a la inicial propuesta contra natura griega de avivar el ritmo. En esa apuesta de bazas perimetrales -Spanoulis y Diamantidis contra Calderón y Rudy-, acierto exterior y defensas veraniegas el marcador permanecía nivelado. También luego, con las revoluciones más bajas según el gusto rival, el incremento del termostato defensivo y el consiguiente desplome en los porcentajes de tiro. A la selección le bastó con la jerarquía de su perímetro NBA, un par de destellos de Pau y el trabajo opaco de tipos como Jiménez o Berni Rodríguez para derrotar holgadamente a Grecia. Dejó entrever claramente un margen de mejora halagador. Esta selección americana tiene hambre de oro. Además de muchas ganas de acabar con ocho años de fracasos, dar espectáculo y demostrar al mundo que en físico y calidad es imponente. China no fue rival y vencio por 101-70. Los estadounidenses también se han dado cuenta ya de que necesitan jugar en equipo para regresar a la cima. Aunque estén liderados por Lebron James, Kobe Bryant y Dwayne Wade, saben que es el bloque el que puede llevarles a lo más alto del podio. Su único peligro podría ser la relajación, pero visto su enfrentamiento contra la limitada China, parece que tampoco están dispuestos a hacer demasiadas concesiones al contrario. En cuanto Estados Unidos aprieta en defensa y corre, los rivales ya pueden ir pensando en sacar de canasta. Se necesita un esfuerzo descomunal para intentar frenar a los superdotados americanos, que frente a los chinos fueron de menos a más, hasta acabar arrollando a los anfitriones. Ya fue una hazaña que China, a base de motivación y acierto exterior, aguantase el primer tiempo. Después, tuvo que rendirse. Nowitzki y Kaman fagocitan a los angoleños Alemania afronta estos Juegos como el epílogo en el equipo nacional de su más grande jugador de todos los tiempos, el ala-pívot Nowtizki, y empezó derrotando a Angola por 95-66. Croacia se reencuentra con la victoria en los Juegos Dieciséis años después de que Petrovic, Cvjeticanin, Perasovic, Radja y Kukoc, entre otros, levantasen la plata en Barcelona'92, Croacia volvió a saborear ante Australia una victoria olímpica tras imponerse por 82-97. Kleiza aborta una reacción titánica del campeón olímpico Argentina, actual campeona olímpica, rozó el milagro ante Lituania gracias a una remontada a la desesperada, pero cayó por 79-75. Rusia sestea en un partido irregular Rusia, la actual campeona de Europa, cumplió un partido que se le suponía de trámite contra Irán y venció por 71-49. China, rival de España este martes en el segundo partido (10.45 h.), es la gran desconocida del grupo. Aíto García Reneses sólo había visto hasta este domingo un encuentro de la anfitriona en vídeo, pero tenía previsto estudiarla de inmediato, «en profundidad», junto a sus jugadores. Aparte de Yao Ming, «que es el que tiene más fama y es un jugador muy importante», poco más saben los españoles de los chinos. «Yo todavía no te puedo decir ni los nombres», desveló el técnico español. «Quizás no te los pueda decir ni mañana, pero los voy a estudiar muchísimo mejor. He visto jugar a un número 11 (Yi Jianlian, pívot de 2,11) que hace unas cosas maravillosas y creo que juega en la NBA (New Jersey Nets). Todos son buenos jugadores y, además, jugando en China, está claro que va a ser un partido muy duro», aseguró el seleccionador. Aíto García Reneses acabó satisfecho con su selección «en un 90%». Sólo se lamentó de «los errores de concentración» que tuvo España en los últimos minutos, cuando permitió que la diferencia que llevaba de 21 puntos (74-53) se redujese a 10. «Hay que pensar que cada día es importante pensar en ese día y en ese minuto, y no en la globalidad», advirtió el seleccionador. Aíto lamentó que, aunque el partido ya estuviese decidido, en la recta final «el equipo dejó de correr, de tener líneas de pase y de defender». Pese a ello, al técnico madrileño el estreno en los Juegos le dejó «muy buenas sensaciones», recordando que «no es nada fácil empezar y ganar con la autoridad que se ha ganado a todo un equipo como Grecia», aseguró.