Balonmano | Liga de Campeones
El reto del Ademar en Suiza, cerrar la fase inicial imbatido
El equipo nunca ha superado una fase en Champions sin perder un partido
El Reale Ademar volvió a subirse ayer al autobús para poner rumbo a la Liga de Campeones y echar el telón a la primera fase enfrentándose al Amicitia Zurich de Suiza. En lo meramente deportivo el partido del próximo domingo no tiene gran trascendencia para un Ademar que viaja al país helvético con los deberes ya hechos. Los de Ribera son líderes del Grupo G y ya hace semanas que tienen en el bolsillo el pase para la siguiente ronda de la Liga de Campeones, los octavos de final, donde se verán las caras los 16 mejores equipos del continente europeo. Pero donde el partido si tiene importancia es en la historia particular del Reale Ademar. Ahí los leones pueden hacer historia pues nunca hasta ahora han superado una ronda de competición europea siendo un equipo imbatido. Y los leoneses están a punto de hacerlo. Para eso sólo tienen que vencer o al menos empatar con los suizos el próximo domingo. Y además, un partido de Liga de Campeones es lo máximo y nadie quiere perder. Y por si fueran pocos alicientes está también el interés personal de los propios jugadores. El Reale Ademar tiene este año 17 jugadores en plantilla. En cada partido es necesario realizar tres descartes para no sobrepasar los catorce reglamentarios y en este punto entra el afán de los que tienen menos minutos para demostrarle a Jordi Ribera que tienen también un sitio en este equipo. «En esta plantilla hay mucha competencia y todos queremos demostrarle al entrenador lo mejor», reconocía el portero Vicente Álamo. Viaje en dos turnos Por otra parte, el plantel leonés viajó ayer en dos turnos. A primera hora de la tarde se subieron al autobús la casi totalidad de la plantilla salvo los tres descartes: Dani Sarmiento (Ribera le dio descanso), Bicanic, con problemas musculares y Ortigosa que se encuentra enfermo. Tampoco se subieron el técnico Jordi Ribera y los dos capitanes Julen Aginagalde y Héctor Castresana porque el club los reclamó para la ceremonia de iluminación navideña de El Corte Inglés ayer por la tarde. Posteriormente los tres se subieron a un coche y con Ribera de conductor se unieron al resto de la expedición leonesa en el hotel madrileño donde hicieron noche.