Balonmano | Liga Asobal

El Ademar se rearma a costa del Teucro (35-19)

Con una gran defensa que llegó a ridiculizar al ataque gallego, los de Ribera olvidan el traspié de Alcobendas y cargan pilas para retomar la Champions el próximo domingo

El pivote Julen Aginagalde se permitió ayer acabar algún contraataque como el de la imagen

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Georgino Fernández
León

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En un ambiente enrarecido por todos los acontecimientos que ha vivido el club en los últimos días el Ademar se reafirmó como equipo ante un Teucro que fue incapaz de contrarrestar el vendaval de juego leonés. Ni la dimisión de Juan Arias ni el hecho de llevar dos meses sin cobrar pasaron factura a la plantilla. Todo lo contrario, pareció que salieron con un extra de motivación para dar una alegría a todos y rearmarse de nuevo como equipo tras el traspiés en Alcobendas.

En realidad los gallegos sólo duraron dos minutos. Los dos primeros cuando intercambiaron goles con el equipo de Ribera. Pero pasado ese tiempo el Reale Ademar comenzó a funcionar como una máquina bien engrasada y con cuatro robos de balón fruto de una bien ordenada defensa que convirtieron sucesivamente Krivoshlykov, Stranovsky y Aginagalde se fue con un claro 7-2 en el marcador cumplidos los primeros cinco minutos.

El técnico pontevedrés, Víctor García Pillo se apresuró a pedir un primer tiempo muerto antes de que el boquete fuese ya de proporciones estratosféricas pero no dio resultado. El Ademar de ayer no era el que llegó a ir perdiendo de ocho ante el Alcobendas el pasado sábado.

Con Stranovsky fino (sobre todo desde los siete metros) con cinco tantos, el colchón del Ademar creció hasta los diez goles de diferencia en el minuto 16: 13-3. El partido estaba roto y sólo una pájara tamaño trasatlántico de los leoneses permitiría a los gallegos volver a meterse en el partido.

Pero no hubo tal. La defensa ademarista cerraba las líneas de pase del Teucro, obligándole a consumir demasiado tiempo y a realizar muchos lanzamientos forzados ante la amenaza del pasivo. Y las prisas nunca fueron buenas consejeras. Y con un Álamo inspirado como el de ayer menos aún.

Ribera, viendo la superioridad absoluta de sus hombres, comenzó a hacer rotaciones y a dar minutos a todos. Pero ni con los cambios bajó el nivel. El Ademar estaba decidi

Cifras cantan y estas indicaban que los de Pillo sólo habían hecho cuatro goles en 26 minutos de juego. Y dos de ellos en los primeros dos minutos de juego. Al finalizar los primeros treinta minutos de juego las cosas estaban absolutamente claras. El 20-7 que reflejaba el marcador así lo testimoniaba.

Quedaban por delante otros treinta minutos que el Ademar, a poco que se esforzase, podría convertir en prácticamente un enrtrenamiento con un esparring de lujo.

Y así fue. La superioridad del Ademar fue tan grande que incluso las ventajas llegaron a parecer desproporcionadas entre dos equipos de la Liga Asobal. El 24-8 del minuto ocho era clarificador. El equipo seguía fino en ataque, agresivo en defensa y para colmo Alilovic, que salió en la segunda parte por Álamo, parando casi todo lo que llegaba a sus dominios.

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Pillo ya no se molestaba ni en pedir tiempos muertos. ¿Para qué? Lo mejor era ahorrar fuerzas para el próximo partido. Y suerte tuvie ron los gallegos de que su portero Ristanovic se entonó hasta ser el mejor de los suyos junto con el exademarista Curuvija.