fútbol | copa de la uefa
El Valencia mejora en la gélida Kiev y se acerca a octavos de final (1-1)
Los chés se mostraron sólidos pero carecieron de ambición para decidir la eliminatoria
Yarmolenko, a la derecha, pelea por el control del balón con el jugador del Valencia David Albelda
kiev
Sin alardes pero con más solidez que en la Liga, donde acumula cinco derrotas consecutivas como visitante, el Valencia consiguió un valioso empate (1-1) en Kiev que le confirma como candidato en esta Copa de la Uefa. Ni el rival, un clásico procedente de la Champions que atesora cierto nivel, ni los elementos, con nieve, un frío intenso y un césped duro, pudieron con los de Emery, a los que les faltó algo de ambición en la segunda mitad para sentenciar la eliminatoria.
El técnico guipuzcoano presentó un once inquietante, ya que Maduro ejercía de lateral derecho, Albiol regresaba entre algodones y Del Horno, una sombra de lo que fue, era el carrilero zurdo. Y de medio campo hacia arriba daba descanso a Joaquín y Villa. Con Morientes como único punta, colocó por detrás a un nutrido grupo de pequeños desequilibrantes que pronto, a los ocho minutos, se la liaron a los ucranianos, tradicionalmente inocentes atrás. Entre Mata y Silva cocinaron un gran gol de los de toda la vida, cuando el extremo alcanzaba la línea de fondo, daba el pase de la muerte y el que entraba libre desde atrás definía.
El empate llegó en un afortunado lanzamiento de falta que golpeó en un brazo pegado al cuerpo de Milevskiy, poco después expulsado por tirarse. Ya con superioridad, rondó el Valencia un triunfo que no llegó.