opinión |EL FÚTBOL LEONÉS
Lo que importa son los puntos
TODAS LAS jornadas no son iguales y no siempre uno puede conseguir lo que realmente quiere. Sacar un resultado positivo depende de muchos factores, pero teniendo como fin que el balón entre en la portería contraria. Jugar bien, tener ocasiones, controlar el encuentro o hacerlo bonito carece totalmente de valor si al final no logras la victoria y el cuero traspasa la línea de gol. A todo el mundo le gusta hacer grandes jugadas donde existan muchas ocasiones y que parte de ellas se transformen, pero eso muy pocas veces se logra porque el fútbol no es una ciencia exacta ni se premia a quien mejor lo hace, sino que consigue los puntos quien más veces perfore la meta rival.
La actuación de cualquier equipo se mide siempre por su posición en la tabla. Podríamos preguntarnos si eso es lo más justo, y si realmente es la forma más correcta de enjuiciar la trayectoria de un conjunto. Por gracia o por desgracia lo que importa y cuenta son los puntos, que te dan derecho a estar en una determinada posición. Crear ocasiones si no se materializan carece de valor cuando lo que cuentan son los goles. Los números cantan y no se equivocan. Lo que has conseguido queda reflejado en la clasificación y de nada vale acordarse de lo que podía haber sido y no fue. El público no puntúa, los artistas son los jugadores.
Jugar bien o no de nada vale si no se logran puntos. El fútbol tiene estas cosas y todo lo que sea sumar es positivo. Es cierto, que el jugar bien te da más oportunidad de conseguir goles que vayan sumando en el casillero, pero si no conviertes las ocasiones el esfuerzo realizado no tiene premio. Todos los equipos buscan ganar, unos lo hacen de una forma y otros de otra para llegar al objetivo, que es conseguir la victoria. Es importante marcar, pero también lo es mantener tu portería a cero.
La trayectoria de los conjuntos leoneses hasta el momento, está teniendo más sombras que luces ,si exceptuamos los dos equipos representativos del fútbol provincial que están en posiciones de privilegio, llenando de dudas lo que será el devenir de cada uno de ellos. El recorrido es duro porque los rivales son fuertes, pero ahí es donde de verdad llega la confirmación de un equipo, y si éste merece estar en posiciones de privilegio. El hacer regalos ya es tiempo pasado, los comodines no existen y ante dificultades y obstáculos hay que crecerse, porque cada uno tiene lo que tiene en cada momento y no cuando uno quiere. El ser o no ser depende de todos, aunque los futbolistas sean los principales protagonistas.