Muere el alevín del Atlético al que se le cayó un banquillo encima
madrid
El fútbol está de luto por la muerte de un niño de 9 años, un inocente alevín que soñaba con poder emular algún día a Forlán o al Kun Agüero hasta que la maldita cubierta de un banquillo se le cayó encima el pasado sábado y le destrozó la cabeza. Diego Alcalá Rivero soportó seis días de lucha agónica por la supervivencia en la Uci del Hospital 12 de Octubre de Madrid pero ayer jueves su pequeño corazón dejó de latir. Ilusiones rotas.
«El Atlético quiere agradecer públicamente las innumerables muestras de apoyo y cariño recibidas desde toda España por parte de clubes, instituciones y particulares. Descanse en paz Diego». Así concluye el comunicado mediante el que el club madrileño dio a conocer la peor de las noticias. Enrique Cerezo, el presidente, y Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado, transmitieron su «más sincero pésame» a los familiares del chaval «en nombre de la gran familia rojiblanca».
Como cada sábado, Diego, acompañado por su madre, acudía feliz a jugar un partido con el Alevín H del Atlético, que milita en la primera división madrileña. Al parecer, jugueteaba inquieto como suplente, a la espera de disfrutar de minutos para mostrar sus cualidades. Pasadas las once y media de la mañana, el 112 recibió una llamada para avisar que había un niño inconsciente después de que se le hubiera caído un banquillo por causas que todavía se investigan.