opinión | EL FÚTBOL LEONÉS
Oficio, cuentas y pasotismo
NINGÚN PARTIDO es igual y hay muchos factores que intervienen en el desarrollo de cada encuentro. El estado del terreno de juego en algunas fechas, la siempre tan cuestionada actuación arbitral, el estado de ánimo y motivación son siempre hechos que suceden a lo largo de la temporada y te van colocando tu posición en la tabla clasificatoria que es lo que verdaderamente cuenta. Nadie regala nada y los partidos se ganan en el terreno de juego. Tener una plantilla de jugadores con oficio es importante pero no garantiza el objetivo si no se demuestra jornada a jornada. Las oportunidades son necesarias para todos , y el saber esperar, una virtud.
Llegadas estas fechas, lo que un día parece ser de color de rosa a la jornada siguiente se da la vuelta y el negro prevalece sobre los demás. No hacer bien los deberes durante la temporada produce dolores de cabeza en los partidos postreros y las prisas tienden a ser malas compañeras. La ansiedad y los nervios aparecen desde las estancias superiores (directiva) hasta el último jugador y eso si no se controla las consecuencias son impredecibles.
La falta de un objetivo claro produce falta de motivación y situaciones que tal vez en un principio parecían impensables. Cuando solamente hay en juego tres puntos comienzan los movimientos, en algunos casos algo extraños. Los dirigentes aparecen menos por los entrenamientos y partidos, los viajes largos producen lesiones de conveniencia a los futbolistas durante la semana que resultan irrecuperables... La relajación es evidente y la falta de intensidad se palpa en el ambiente ya que volver a ponerse el mono de faena cuesta y se torna difícil. El pasotismo domina y todo vale como excusa.
El jugador mira su propio interés y hasta cierto punto todo es lógico. El dirigente cuando no ha logrado el reto trata de desentenderse y empieza a «largar» a destiempo y más de la cuenta. Desde el presidente hasta el último jugador, pasando por el entrenador y cuerpo técnico son los responsables del devenir de un club. Hacer examen de conciencia de vez en cuando es positivo y a lo mejor jugadores, entrenadores y directivos sacan conclusiones de ello porque de momento entrenar por internet todavía no es posible y mucho menos rentable.