Guardiola, obligado a reinventar la mitad de la defensa del Barcelona
f.a. | barcelona
El Barcelona alcanzó la final de la Liga de Campeones con un gol de Andrés Iniesta en el minuto 93 de partido, pero pagó un peaje que deberá asumir en la final de Roma, donde no podrá contar con tres de sus defensas titulares, Rafa Márquez, Dani Alves y Eric Abidal, los dos últimos por sanción.
El lateral brasileño, que ayer cumplió 26 años, supo que no jugaría la final en el minuto 30 del partido ante el Chelsea, tras ver una cartulina amarilla por una entrada a Ashley Cole, aunque el árbitro, el noruego Tom Henning, le amonestó por reiteración de faltas. Fue la tercera amarilla de Alves, víctima del sistema de sanciones de la Uefa, que obliga a un jugador a perderse un partido en el momento en el que encadena tres amonestaciones. El brasileño vio la amarilla frente al Olympique de Lyon en la ida de los octavos de final y en la vuelta de los cuartos, ante el Bayern Múnich en el Allianz Arena. La tercera, ante el Chelsea, le dejará sin la final de Roma.
Tampoco Abidal podrá jugar ante el Manchester el partido decisivo. Fue expulsado en el minuto 66 por una entrada a Anelka. El colegiado interpretó que se trataba de una ocasión manifiesta de gol y mostró la roja al lateral francés.
Sin sus laterales titulares, el Barcelona tampoco podrá contar con Rafa Márquez, lesionado en el partido de ida ante el Chelsea. Recuperará, en cambio, a Carles Puyol, ausente en Londres debido a la acumulación de amonestaciones.
El entrenador del Barcelona, Pep Guardiola, deberá reinventar su sistema defensivo de manera similar a lo que hizo en Stamford Bridge, donde situó a Touré Yayá como central, con Sergio Busquets como pivote más defensivo en la medular.