En resumen
Lo mejor
1. SIEMPRE ESTUVO ENCIMA DE LA JUGADA: El colegiado tinerfeño demostró una excelente preparación física durante los 90 minutos de partido. Siguió el juego muy de cerca y nunca se relajó en su cometido.
2. NO SE AMILANÓ POR EL AMBIENTE AL PRINCIPIO: No se dejó impresionar por el ambiente que se vivió en las gradas. Con un estadio con unos 8.000 seguidores, pitó con criterio, pero sólo en la primera parte.
3. MIDIÓ CON LA MISMA REGLA, PERO EN LA PRIMERA PARTE: El árbitro Daniel Jesús Trujillo Suárez impuso el mismo criterio para los dos equipos, pero sólo en la primera mitad. Después fue inmensamente casero.
Lo peor
1. PECÓ DE SER DEMASIADO METICULOSO: El árbitro de la contienda quiso llevar el partido con máxima meticulosidad y por este motivo fue censurado por la grada. Midió los saques con máximo detalle.
2. PERMITIÓ ALGUNAS OBSERVACIONES: El colegiado tinerfeño permitió a los futbolistas de los dos equipos que le hicieran comentarios a su arbitraje en algunos lances. Algo que no debió permitir.
3. NO SE ENTENDIÓ CON SUS AYUDANTES DE LAS BANDAS: El trencilla desautorizó en varias decisiones a sus árbitros auxiliares. Algunas de ellas muy protestadas por los aficionados del equipo local del Sabadell.