Buen balance en la apertura de la campaña
La media veda deja contentos a casi todos al confirmarse los pronósticos
Transcurrida la primera semana de la media veda en la caza menor se confirman los aceptables resultados en lo que a la codorniz se refiere. La apertura ha servido, un año más, para que miles de aficionados con sus perros se dieran cita en los campos y rastrojeras de la provincia leonesa. Los montes, en la mayoría de acotados, han quedado al margen de esta modalidad de caza que tiene a la codorniz como principal protagonista. El tiempo muy caluroso, inusual para la segunda quincena de agosto que, en León y según el refranero popular «en agosto el frío al rostro» suele ser fresquito, ha contribuido a mantener la presencia de codornices en los regadíos y en algunos secanos donde hay regueras y baldíos con vegetación. En estas primeras jornadas puede asegurarse que la práctica totalidad de los cazadores que disponen de cotos codorniceros, han salido al campo.
Desde las siete y cuarto de la mañana, hora en la que comienza a amanecer, se escuchan cada día hábil numerosos disparos que poco a poco van remitiendo a medida que avanza la jornada. En algunos acotados se caza tan sólo por la mañana, pero en otros pede hacerse durante todo el día. La normativa de caza no impone mas limitaciones horarias que una hora antes de la salida del sol hasta una hora después de su puesta, sin embargo se recomienda no cazar mas allá de las doce de la mañana y son muchos los acotados que imponen esta recomendación como norma. Normalmente los perros no resisten toda la jornada sin descansar, pues el calor les hace perder vientos y sin éstos resultan inútiles. Así ocurre en esta temporada especialmente debido a las altas temperaturas de agosto.
Las previsiones apuntaban a una temporada buena en los regadíos y regular en los secanos. Han resultado bastante acertadas, ya que los mejores resultados se han cosechado en los páramos y vegas de regadío, con rastrojeras de trigo o con perdidos de hierbas finas y cardos, el problema es que en los regadíos de las riberas del Esla y del Órbigo hay pocas rastrojeras. En los secanos del sur, las zonas donde mejor se caza la codorniz en años normales, los resultados están siendo pobres. Las zonas con regueras o humedales, en los páramos altos, han sido la mas propicias para las pequeñas gallináceas. Pese a que en las pajas resultaba difícil arrancarlas, quien ha dispuesto de un buen perro y ha sabido buscarlas ha cobrado perchas de siete u ocho codornices por la mañana. En las zonas de regadío la media ha sido mas regular, dándose el caso de que en la segunda jornada se ha superado a la primera . Por supuesto que hay grandes diferencias entre unas zonas y otras. Allí donde no se ha sembrado trigo o cebada y no hay rastrojeras la dificultad es mucho mayor, lo que no quiere decir que no haya codornices.
De cara a los próximos días y si el tiempo se mantiene estable y caluroso los resultados se mantendrán también en los regadíos, ya que los cultivos de maíz proporcionan un buen refugio y tan sólo se puede cazar un par de horas por la mañana y al atardecer. Por el contrario en los secanos la situación irá a peor salvo un brusco cambio de temperaturas que muevan a las codornices y las concentren de cara a la migración. En este caso quienes tengan la suerte de encontrar aves de paso conseguirán unas buenas perchas de pájaros bien nutridos y preparados para iniciar su larga travesía hacia tierras africanas. También, a partir del día 23, se podrá cazar la tórtola común, bastante escasa. Sin embargo, la tórtola turca, que es de color ceniza y apreciablemente mucho más abundante, no se puede cazar.