Una asistencia que valió el madrugón, el viaje a Ferrol y la entrada
Granero observa a Rubén.
No hace falta ver muchos partidos de la SDP para darse cuenta de la clase que tiene Víctor Salas. El pase del segundo gol de ayer fue casi tan bueno o incluso más que la definición. Su rostro tras el choque, denotaba satisfacción.