Jabalí: últimas monterías
En todas las cacerías se han visto jabalíes pero no en todas se ha conseguido abatir ejemplares y pocos de los que se matan son de tamaño considerable
En la imagen de archivo, jabalíes abatidos en una temporada mejor que la actual.
Tras las lluvias de la primera semana de octubre se esperaba una mejoría sustancial en las cacerías de jabalí. Si bien el agua caída no fue muy importante si suficiente para humedecer el terreno y permitir el trabajo de los perros. En los montes de robles y encinas están cayendo profusamente las bellotas que también caen ya en los sotos de castaños, lo que necesariamente ha de mover a los «cochinos» de sus encames. Sin embargo parece que los perros se muestran incapaces de sacarlos en condiciones hacia los puestos. En todas las cacerías se han visto jabalíes pero no en todas se ha conseguido abatir ejemplares, si bien los pocos que se matan son de tamaño considerable. En todos estos casos los monteros han podido avistar bastantes ejemplares mas que, o bien se han fallado, o no han entrado en los puestos motivo por el cual no ha podido dispararse sobre ellos.
Parecía que la abundancia de jabalíes en los cultivos de maíz de las vegas y el Páramo era menor que en años anteriores. En las vegas resulta casi imposible batirlos todavía, pues las manchas de maíz son enormes y pueden pasar de unas a otras sin dificultad, a pesar de lo cual los primeros resultados están siendo espectaculares. Así el día del Pilar en Algadefe de la Vega se abatían siete ejemplares, uno de ellos de tamaño espectacular. Una batida que ha dado mucho de que hablar en medios cinegéticos, ya que si abundan los jabalíes los daños, tanto en cultivos como en accidentes de tráfico, pueden ser enormes.