BALONCESTO. LIGA LEB-ORO
León gana a base de casta
La baja de Hughes no impidió que superara al Tarragona en un gran último cuarto

Baloncesto León tiene en el Palacio de Deportes un fortín inexpugnable. Así lo demostró ayer frente al Tarragona 2017 en un partido poco vistoso pero con altas dosis de intensidad en la que los de Javier de Grado supieron sobreponerse a las adversidades en forma de lesiones para dejar patente su condición de equipo de referencia en la LEB-Oro (77-68). Como se esperaba los locales iniciaron el pulso con Hughes en el banquillo. No había que forzar y el pívot norteamericano tuvo que ver a sus compañeros desde el banquillo. Pero su ausencia pareció no afectar a los de De Grado que después de encajar un 0-4 en apenas un minuto lograban darle la vuelta al electrónico merced a una acción de Humphrey bajo el aro y un triple de Schraeder. Precisamente Ryan se movía como pez en el agua porque ni Hess ni Diouf parecían inquietarle en exceso. Sólo un pero en su labor, las tempranas dos faltas personales que le hicieron irse al banquillo a los ocho minutos. León no imponía su teórica superioridad y eso lo aprovechaba el Tarragona para mantenerse a su estela de la mano de un Dani Rodríguez que en el cuerpo a cuerpo con Juanjo Bernabé se llevaba la palma lo mismo que Johnson desde el perímetro frente a un Urtasun que vivió más tiempo sentado que en la pista, un Schraeder demasiado reacio al tiro a pesar de sus dos triples y un Rocchia que no mostraba la puntería de la que había hecho gala en compromisos anteriores. Y ahí los visitantes sacaron tajada para enjugar la renta de cuatro puntos que como tope habían alcanzado los locales (17-13 y 20-16) y en dos minutos locos incluso cerrar el primer cuarto seis puntos arriba (20-26).
Los siguientes diez minutos presentaron a un León más centrado que pronto volvía a coger el mando en el electrónico (28-26 tras un parcial de 8-0) que incluso se hacía más consistente con los triples de Rocchia e Iturbe (34-28) lo que provocaba a 5-™29 para el descanso el tiempo muerto de Juan Pablo Márquez. Sus correcciones posibilitaron que el Tarragona enjugase su desventaja para igualar a 36 a un minuto para irse a vestuarios. Igualdad que ya no se vio alterada a pesar de que los de De Grado dispusieron de la última posesión completa con 38-38.
Quedaban 20 minutos por delante y ni leoneses ni catalanes habían dado muestras de poder irse con claridad. Sí pareció intentarlo el plantel visitante con el 40-45 transcurridos cinco minutos de la tercera entrega. Además, la tercera personal de Urtasun jugaba a su favor. Pero Baloncesto León no estaba dispuesto a dejarse comer la merienda y un nuevo «arreón» le permitió situar el marcador en un esperanzador 48-47. El Tarragona empezaba a flojear y sus jugadores a cargarse de personales (Johnson, Hess y Seawrigth acumulaban tres que pronto este último elevaba a cuatro). Los locales aplicaban un poco más de intensidad que le costaba también la cuarta falta a Iturbe. Y eso les permitió cerrar el tercer cuarto con una renta de cuatro puntos (57-53). Y lo más importante, con jugadores como Humphrey a un nivel notable y un Urtasun que tras muchos minutos desaparecido empezaba a mostrar su buena mano llegando a los 13 puntos.
Los últimos diez minutos, y con una grada volcada con los suyos, empezaron con una canasta de Rocchia y un robo posterior del italo-argentino que también acababa en anotación. Con 61-53 la cosa parecía lucir mucho mejor para los leoneses. No así para un Tarragona cuyo técnico solicitaba tiempo muerto. Pero ni con esas. Los de De Grado estaban lanzados. Los nervios en los visitantes empezaban a aflorar y así se comprobó con la antideportiva a Mesa sobre Humphrey. Casta, entrega y lucha por todos los balones fueron sus armas, unos argumentos que desquiciaron al Tarragona y que abrieron de par en par las puertas a un nuevo triunfo de Baloncesto León, el quinto en lo que va de liga y el cuarto en el Palacio donde se mantiene invicto (77-68).