Reportaje | miguel ángel tranca
¿Qué hay de nuevo Aranzana?
El Palacio premia al técnico de los dos ascensos a la ACB en su regreso a León
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Fue un 9 de mayo de 2008 cuando Gustavo Aranzana decia adiós a un acasa que durante muchos años fue la suya, la de Baloncesto León, y a una afición que le idolatraba. No en vano el técnico vallisoletano había conducido la nave leonesa en sus dos ascensos a la ACB. Pero aquel día, frente al Estudiantes en el que se consumaba el descenso a la LEB-Oro, Aranzana atisbaba ya en su mirada el punto y final a un ciclo.
Ayer, algo más de 18 meses después, Aranzana volvía al Palacio. Pero esta vez la sensación era diferente. Porque lo hacía como visitante e un banquillo en el que sólo se había sentado en una ocasión cuando entrenaba al Forum. Nostalgia, cariño hacia una entidad de la que forma parte de su historia y muchas sensaciones pasadas positivas que aún siguen vivas en sus retinas se amontonaban en la mente de un técnico que a pesar de dirigir a un rival de Baloncesto León, fue recibido con una sonora ovación desde su salida a la pista hasta después de concluir el choque. «Me he sentido un poco raro porque después de mucho tiempo he tenido que sentarme en el banquillo visitante. Pero también he comprobado que la gente me sigue queriendo. Eso es muy bonito y se lo agradezco porque siempre llevaré a este club, a su afición y a la ciudad en mi corazón».
Sensaciones muy especiales para un técnico que lo ha sido todo en León. Incluso cuando entraba en la sala de prensa. Hasta ese 9 de mayo era habitual que lo hiciera el segundo tras el entrenador visitante. Pero ayer le tocaba el primer turno. Todo en un día muy especial que se traducía en innumerables muestras de cariño hacia todo un emblema. Y Gustavo, como de bien nacidos es ser agradecido, respondía una y otra vez con aplausos y gestos de agradecimiento. Incluso al final un buen número de personas se acercaron al autocar que transportaba al equipo extremeño para despedir como se merece a un entrenador y amigo.
Amigo como lo son entre otros el presidente de Baloncesto león Joaquín Rodríguez o el técnico y discípulo aventajado suyo Javier de Grado al que saludó efusivamente antes de iniciarse el encuentro. Jugadores como Bernabé, Jorge Calvo y Hughes tampoco se olvidaron de un técnico con el que pasaron muchos y muy buenos momentos con el baloncesto como epicentro.