Adiós a la imbatibilidad en casa por deméritos ajenos
Baloncesto León cosechó el pasado viernes su primera derrota de la temporada en el Palacio de Deportes. Y lo hizo a la séptima y en gran medida por la nefasta actuación arbitral que impidió que los de De Grado pudieran optar al triunfo frente a un líder Melilla que sacó partido a la situación para llevarse el gato al agua.
Bien es cierto que los leoneses no firmaron su mejor actuación pero también lo es que la pareja Afonso-Bey se convirtió en un escollo insuperable con decisiones erróneas y descaradas a favor de los norteafricanos.