El déficit desbocado fuerza un plan de austeridad para recortar el gasto
El Gobierno anuncia un plan de recortes para frenar en 50.000 millones de euros los pagos estatales hasta el 2013 tras dispararse el déficit al 11,4% del PIB
Dice el refrán que ahorrar no es sólo guardar, sino saber gastar. Una máxima que deberá aplicar a fondo de aquí al 2013 el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que este viernes al fin puso todas las cartas boca arriba y anunció medidas concretas para acotar un déficit público desbocado, que ha hecho sonar las alarmas en el propio gabinete. El desfase entre ingresos y gastos de las administraciones públicas escaló en el 2009 al 11,4% del Producto Interior Bruto (PIB), según los datos provisionales de que dispone el Ministerio de Economía, coincidentes con las previsiones más pesimistas para la economía española formuladas por los expertos.
La magnitud de los números rojos deja pocas opciones al Ejecutivo socialista, que mantiene su promesa de reconducir el déficit de aquí al 2013 por debajo del techo del 3% que establece el pacto europeo de estabilidad y crecimiento.
Hay que recortar gastos, pero ya no basta con sustraer pequeñas partidas de aquí y de allá al presupuesto. La vicepresidenta económica, Elena Salgado, entiende que es hora de adoptar decisiones drásticas, por lo que este viernes sometió al examen del Consejo de Ministros un plan de austeridad con el que pretende reducir en cuatro años casi 50.000 millones de euros de gasto en todas las administraciones, de los que casi 40.000 millones son recortes en el presupuesto de la administración general del Estado.
La responsable de Economía explicó que es un plan «exigente» que «necesariamente» afectará a todos los departamentos y políticas. Solo escaparán al tijeretazo las prestaciones por desempleo, las partidas destinadas a pagar pensiones, gastos de dependencia, I+D+I y otras de importancia vital para el Estado, como las derivadas de la lucha antiterrorista.
Salgado admitió que el déficit del 11,4% alcanzado en 2009, que supera en casi dos puntos al 9,5% contemplado en su programa de estabilidad, es la «razón para presentar un ajuste adicional al que ya estaba previsto para 2010», y que consistía en una simple rebaja del gasto en torno al 4% respecto de la ejecución de 2009.
El programa de consolidación fiscal incluye un plan de acción inmediata para el 2010, que comportará un reducción de unos 5.000 millones (equivalente al 0,5% del PIB) en el gasto presupuestado inicialmente para este año.