Europa pone coto a los especuladores que invierten a la baja en bolsa
España lo padece en carne propia. «Estamos sufriendo una concentración de todos los bajistas mundiales, vendiendo a corto los títulos del Ibex 35», clamaba el pasado viernes César Alierta, presidente de Telefónica -”en otro tiempo experto bursátil-”, acuciado por el impacto de una ofensiva indiscriminada de los inversores que persiguen jugosas ganancias con sus apuestas para hundir títulos y mercados.
¿Se puede poner coto a las Bolsas? Después de la tormenta financiera internacional y, tras un costosísimo rescate, el sector bancario ya está en el punto de mira de las autoridades, que quieren atar corto a sus administradores y directivos para que la asunción de riesgos no se premie con bonus, mientras intentan separar el grano de la paja. Con mayor cautela, si cabe, los reguladores preparan reformas en los mercados de valores, que tampoco son un dechado de buenas prácticas.
Ahora se trata de imponer una regulación más estricta. La nueva autoridad de supervisores de mercados se llama Esma y está previsto que vigile los ataques a través de posiciones cortas, la especialidad de los fondos de alto riesgo -”el Harbiger Capital de Falcone, el Tiger Global de Coleman-”.