Diario de León

Grecia alcanza el respaldo político de la UE, pero sin medidas concretas

Atenas deberá sanear sus cuentas públicas por sí mismo aunque con supervisión; la eurozona anuncia que se defenderá contra los ataques especulativos

La alemana Angela Merkel, el griego George Papandreu y el francés Nicolas Sarkozy.

La alemana Angela Merkel, el griego George Papandreu y el francés Nicolas Sarkozy.

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fernando pescador | bruselas
León

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Grecia recibió ayer de la Unión Europea un apoyo político contundente, y los especuladores financieros fueron advertidos de que la Eurozona se defenderá, si fuera necesario, de cualquier actuación turbia en los mercados que busque desequilibrar su estabilidad financiera atacando a Grecia o a otras economías. Las cuentas públicas helenas, sin embargo, tendrán que sanearse por sí mismas, bajo una vigilancia estrecha, constante y acrecentada de las instituciones europeas y del Fondo Monetario Internacional.

El Consejo Europeo extraordinario celebrado ayer en Bruselas concluyó como estaba previsto: con mensajes de solidaridad hacia Grecia pero sin apoyos financieros «que el Gobierno griego no ha solicitado», afirma rotundo el comunicado que Herman van Rompuy, presidente permanente del Consejo, leyó ante los medios informativos dos veces, porque la primera su voz no fue bien captada por los micrófonos.

La cumbre lanzó ante los últimos acontecimientos vividos por los mercados dos mensajes claramente diferenciados. En primer lugar, atendiendo sin duda a exigencias alemanas, el documento recuerda la obligación de los miembros de la Eurozona de practicar «políticas sanas y conformes con las reglas acordadas». En este sentido, la cumbre otorga su visto bueno al Programa de Estabilidad revisado que Atenas remitió a Bruselas, y que contempla drásticas reducciones del gasto público, hasta situar el déficit presupuestario por debajo del 3% del PIB en el 2012. Sólo este año deberán recortarlo cuatro puntos, para bajarlo al 8,7% del PIB. El Gobierno heleno ha dicho ya cómo espera lograr estos objetivos y los sindicatos han rechazado en la calle los esfuerzos pedidos a los trabajadores.

La vigilancia de las finanzas griegas será excepcional. La llevarán a cabo, conjuntamente, la Comisión y el Banco Central Europeo, con el apoyo técnico del Fondo Monetario Internacional. Atenas, en la práctica, va a tener que compartir estos próximos años su soberanía económica.

El segundo mensaje de la cumbre es más oscuro, pero firme. Asegura que «los Estados miembros tomarán medidas decididas y coordinadas, si fuera necesario, para proteger la estabilidad financiera de la zona euro en su conjunto». Una frase austera en la que subyace una amenaza contra los especuladores.

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