El comercio internacional se contrae
El Banco de España culpa del desplome a la caída de la demanda de bienes duraderos, a las cadenas productivas globales y al colapso del crédito
El comercio internacional ha sido un potente mecanismo de transmisión de la crisis desencadenada en septiembre del 2008. En sólo cuatro meses, hasta enero del 2009, su volumen sufrió un desplome medio del 20% en todas las regiones del mundo. En el conjunto del año pasado, su contracción -”primera desde 1982 y la mayor desde la Segunda Guerra Mundial-” fue del 13%, frente a una caída global del PIB que el FMI cifró en el 0,8%. El Banco de España detecta en esas cifras un hundimiento «sin precedentes» de las exportaciones respecto de la producción.
Una caída del comercio en el contexto de un desplome de la actividad global no constituye un hecho inesperado. No obstante, esta crisis ha provocado también un intenso retroceso de la ratio de exportaciones sobre el PIB en la mayoría de las regiones, que para el Banco de España sugiere «que la contracción de las exportaciones en relación con la producción ha sido extraordinaria».
Numerosos estudios han observado en los últimos años un aumento de la sensibilidad del comercio frente a la evolución del PIB. Aún así, el Banco de España cree que la caída de finales del 2008 y comienzos del 2009 fue «excepcionalmente grande» y sugiere tres causas «complementarias y que se refuerzan mutuamente»: la enorme caída de la demanda de bienes duraderos y de inversión, la creciente relevancia de las cadenas productivas globales y el colapso de la financiación al comercio internacional.