Bruselas aprobará mañana el plan de ajuste español para reducir el déficit
La Comisión Europea pedirá al Gobierno de Zapatero que se preparen medidas adicionales para aplicar de 2011 en adelante, por si la situación las demanda
Zapatero y José Manuel Barroso, en una de las últimas reuniones de la Comisión en Bruselas.
Las medidas adoptadas por el Gobierno español para reducir el déficit presupuestario satisfacen a la Comisión europea, que así lo anunciará el próximo martes, cuando haga pública su evaluación del plan español.
España ha adoptado medidas contra los desequilibrios presupuestarios en dos ocasiones este año. La primera y más general aparece contemplada en el Programa de Estabilidad revisado, que Madrid presentó a las autoridades comunitarias en enero, y que recibió el visto bueno poco después. Contempla, como objetivo central, dejar el déficit fiscal en el 3% del PIB en el 2013, como le exige la Comisión europea.
Esos planteamientos fueron considerados insuficientes pocas semanas después de aceptados por Bruselas. A comienzos de mayo, cuando los mercados de capitales dudaban abiertamente de la capacidad de España y Portugal además de Grecia, para equilibrar sus cuentas públicas y satisfacer los compromisos del Pacto de Estabilidad, los líderes de la Eurozona acordaron crear un Fondo de Estabilización del euro por importe de 750.000 millones, para atender a las necesidades de financiación de los socios del euro en dificultades.
1397124194 Más esfuerzo. A España y Portugal, cuyas finanzas públicas presentaban mayores debilidades, el Eurogrupo les reclamó esfuerzos adicionales de contención del déficit. Fruto de estas demandas fueron los recortes españoles de 15.000 millones en el 2010 y el 2011, que han entrañado, de momento, disminuciones de un 5% como media en el salario de los empleados públicos, la congelación de las pensiones el próximo año, y el retraso en la aplicación de ciertos beneficios asistenciales.
La idoneidad de estas últimas medidas en relación con los objetivos de reducción del déficit perseguidos es lo que la Comisión juzgará favorablemente el martes. Las considerará «adecuadas» y «suficientes».
Bruselas advertirá, sin embargo, que será necesario tener otras medidas preparadas, para el caso de que la situación económica haga ineludibles mayores sacrificios.
Estas medidas adicionales, que la Comisión no detalla, no han sido descartadas por el Gobierno. Su vicepresidenta segunda, Elena Salgado, manifestaba el martes en Luxemburgo que «el objetivo es alcanzar el 3% de déficit fiscal en el 2013, y para lograrlo se hará lo necesario».
La reforma de las pensiones o del mercado de trabajo no forman parte de este paquete de medidas, sino de uno más amplio que pretende facilitar la viabilidad a largo plazo de las finanzas públicas españolas y mejorar la competitividad de la economía nacional y su capacidad para adaptarse a las circunstancias económicas.
El martes, la Comisión dejará también claro que cualquier margen adicional que aparezca en el proceso de ajuste deberá ser empleado no en relajar el rigor presupuestario, sino en acentuar la reducción del déficit primario y recortar la deuda.