Portugal veta a Telefónica la compra de Vivo mediante la «acción de oro»
Sócrates argumenta la defensa de los «intereses nacionales» mientras Bruselas recuerda que la maniobra es ilegal y contraria al derecho comunitario

Directivos de Portugal Telecom en la asamblea de accionistas que decidió el futuro de Vivo.
El Estado portugués vetó ayer la compra por Telefónica de la parte del operador brasileño Vivo que mantiene Portugal Telecom (PT). El Ejecutivo de José Sócrates hizo uso de la denominada golden share o acción de oro. Una prerrogativa desaparecida ya en toda la Unión Europea y que Bruselas considera ilegal por contravenir claramente el derecho comunitario.
El portazo en la cara a Telefónica es aún más sangrante si se tiene en cuenta que la mayoría del accionariado de Portugal Telecom votó a favor de la oferta, que la española había elevado la víspera hasta los 7.150 millones.
El «sí» acaparó el 73,9% de los votos con derecho a pronunciarse sobre la propuesta, frente al 26,1% que obtuvo el «no». Telefónica sólo necesitaba un 50%. Pero una vez realizado el sufragio -”en el que la española no pudo votar por conflicto de intereses-”, el presidente de la junta de PT, Antonio Menezes, entendió que la negativa del Estado luso (que cuenta con 500 acciones especiales para frenar determinadas decisiones de la asamblea) dejaba en palel mojado lo decidido por los accionistas.
1397124194 Unos y otros. Las reacciones no se hicieron esperar. Mientras José Sócrates aludía a «intereses nacionales» para defender la acción de su Gobierno, la vicepresidenta de la Comisión Europea y comisaria de la Agenda Digital, Neliee Kroes, criticaba las «medidas proteccionistas y nacionalistas» en una Europa integrada y con supuesta libertad de capitales en un mercado único.
«La acción de oro sirve para utilizarse cuando es necesario; los que iban a comprar y los que decidían en la asamblea sabían cuál era la posición del Gobierno y creo que la debían de tener en cuenta», se defendió Sócrates, según varios medios portugueses.
Algunos de esos mismos medios calificaban la decisión de «inédita, sorprendente y, probablemente ilegal». «Va en contra del mercado, de la administración y de la decencia; y revela un país próximo al subdesarrollo económico», sentenciaba en su edición -˜online-™ el -˜Jornal do Negocios-™.
La sorpresa fue mayúscula. Máxime si se tiene en cuenta que el Tribunal de Justicia Europeo tiene abierto un proceso sancionador contra Portugal precisamente por la «acción de oro». Proceso en el que se espera una decisión para el próximo día 8 y en el que, según todos los indicios, Luxemburgo reiterará la ilegalidad del sistema de veto.