Valeriano Gómez quiere cambiar la reforma laboral sin tocar el texto
El nuevo ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez, ha de cambiar la reforma laboral para acercarse a los sindicatos, pero sin tocar el texto de la Ley porque Moncloa es intransigente y rechaza un paso atrás. También tiene que modificar las pensiones de la Seguridad Social en el marco del consenso político y con las organizaciones empresariales, CC.OO. y UGT. Aquí el mayor obstáculo es la congelación anunciada por el presidente Zapatero para estas prestaciones en el 2011. La medida cayó como un jarro de agua fría en el Congreso y dejó tocada (casi de muerte) a la comisión del Pacto de Toledo (acuerdo parlamentario suscrito en 1995 para velar por el sistema público de protección social).
Los sindicatos recelan del cambio realizado en el Ministerio. El nuevo responsable sabe qué teclas no se deberían haber tocado. Su opinión estuvo presente en la confección de la reforma laboral, otra cosa es que sus propuestas no tuvieron demasiado éxito.