El turismo rural afronta por primera vez una caída en el número de viajeros
En lo que va de año la oferta ha crecido un 3%, mientras se reduce la demanda

El sector del turismo rural no descarta que en el 2011 haya cierres debido a la crisis.
El turismo rural, la modalidad de vacaciones que mejor había resistido al batacazo del sector turístico en esta crisis, afronta un cierre del 2010 muy complicado. Por primera vez, si se cumplen las previsiones de los dueños de las casas rurales, habrá una caída en el número de viajeros y pernoctaciones debido a la contracción del mercado nacional. Y para el 2011 se atisban, además, descensos en el gasto y caídas de precios.
El sector del turismo rural moverá en España aproximadamente 400 millones de euros en el 2010, según datos facilitados por el portal de reservas www.toprural.com (que gestiona el 70% de la oferta). Ese resultado será algo peor que el del 2009. Tras resistir la recesión (fue el único tipo de turismo que creció, un 3% en viajeros y un 1% en pernoctaciones sobre el 2008 por la menor dependencia del mercado exterior) el sector de las casas rurales afronta el ajuste que los expertos preconizan desde hace dos años. Entre enero y septiembre de 2010 acumula una pérdida de viajeros del 2% y un bajón del 4% en las estancias. «Cerraremos el año con un descenso de la demanda y un acusado bajón de la ocupación. Aunque el turismo rural haya resistido mejor hasta ahora, finalmente acusa los efectos de la crisis», resumió un portavoz de Toprural.
Los motivos. Los nubarrones que se ciernen sobre el sector no sólo son fruto del contexto económico. El turismo rural se ve paradójicamente perjudicado por un modelo de negocio que para muchos propietarios es también una forma de vida. Estar en contacto con la naturaleza, huir de la ciudad y tener una fuente de ingresos sin estar sujetos a una empresa y a un salario son perspectivas muy atractivas. Tanto que el número de personas que se aventuran a abrir un alojamiento rural no para de crecer. En el 2009, en medio de la peor recesión, la oferta de casas subió un 6%, hasta las 14.000. Y en lo que va del 2010 crece a un ritmo del 3%, mientras las pernoctaciones descienden un 4%.
La conclusión es clara: no hay clientes para tanta oferta y ese desajuste, cada vez más marcado, va camino de estropear el negocio. Toprural ve «posible» que en el 2011 haya cierres a consecuencia de la crisis.
Las fuentes consultadas pronostican que a corto plazo sólo se llenarán las casas mejor localizadas, con una oferta diferenciada del resto y mayor visibilidad de cara al cliente.