El Gobierno adelanta las cuentas autonómicas por la presión de Moodys
La presión de las agencias de calificación no cesa, y ha bastado una comunicación de Moodys, poniendo «en vigilancia» de cara a una rebaja la nota de la economía española y expresando su desconfianza en las cuentas regionales, para que el Gobierno se movilice de nuevo. La vicepresidenta Elena Salgado ha anunciado que los datos de la ejecución presupuestaria de las comunidades autónomas se empezará a publicar la semana que viene, cuando el objetivo marcado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera fijaba esa comunicación inicial en mayo del 2011. Es probable que a la publicación se le de un carácter de máximo compromiso, en una presentación en la que podrían participar representantes de las autonomías.
La rápida decisión del Ejecutivo no atenuó el nerviosismo del mercado. La Bolsa española bajó el 1,5% y estuvo a punto de perder la referencia de los 10.000 puntos, aunque consiguió, a duras penas, cerrar en 10.009,8%. En lo que va de año, la pérdida del Ibex 35 ya se sitúa en el 16,17%. El retroceso de la Bolsa de Londres fue del 0,15%, mientras París cedió el 0,58% y el Dax 30 de Francfort perdió el 0,16%.
Ni los inversores, ni mucho menos el Gobierno, olvidan que el Tesoro tiene previsto emitir este jueves entre 2.000 y 3.000 millones de obligaciones a 10 y 15 años, y que las últimas subastas de letras salieron mucho más caras. Un descenso en la calificación tiene este primer impacto, además de obstaculizar la financiación de las empresas en los mercados internacionales.
Moody-™s comunicó ayer que se está planteando rebajar la -˜nota-™ que ahora concede a la deuda española -”Aa1-” porque duda de la capacidad que el país tiene de financiarse, dadas las elevadas necesidades que se pondrán de manifiesto en el 2011, si persiste el actual clima de desconfianza de los mercados. Tampoco le parece convincente la evolución presupuestaria de los gobiernos regionales, por considerar que el Ejecutivo central no dispone de medios efectivos para imponerles una disciplina de reducción del déficit.