Discrepancias políticas
En la formación política que sustenta al Gobierno, las críticas a la más reciente de las propuestas de reforma -”la que afecta a las pensiones, con seguridad una de las más sensibles-” empiezan a multiplicar sus ecos. El secretario general del Partido Socialista de Madrid, Tomás Gómez, ha censurado que la ampliación de la vida laboral hasta los 67 años responda a una imposición de los mercados financieros cuando, en su opinión, se puede extender la edad de jubilación «con carácter incentivado y voluntario». La presión de los mercados, acusó, actúa en sentido contrario a lo que se debe entender como una reforma «desde la izquierda», que es la que debe asentar, en su opinión, el futuro del sistema público de pensiones en España.
Desde el PP, y tras destacar los puntos de acuerdo alcanzados en la subcomisión del Pacto de Toledo, el vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, ha anunciado su disposición a alcanzar un consenso «hasta el último minuto».