La presión de los mercados sobre la prima de riesgo de España se atenúa
La prima de riesgo de España, así como la de otros países periféricos se vio aliviada ayer por los rumores de una nueva compra de títulos portugueses por parte del Banco Central Europeo, pero también por los resultados algo mejores de lo previsto de una subasta de deuda griega y por el anuncio de Japón, que se muestra dispuesto a apoyar a la Unión Monetaria Europea con la compra de obligaciones del Fondo Monetario de Estabilidad Financiera. El diferencial de los títulos españoles a diez años respecto al bono alemán del mismo plazo, que llegó a rozar durante la jornada los 280 puntos básicos, se situaba al cierre de los mercados de valores en 255 unidades y el rendimiento de estas obligaciones quedó por debajo del 5,5%.
Portugal, candidato al rescate según insistentes rumores, todavía tiene que pagar más del 7% por los bonos a diez años, el nivel que los expertos consideran «de alto riesgo» de impago. La Bolsa española reflejó cierta recuperación de la confianza, y el Ibex 35 remontó el 1,53%, uno de los mejores comportamientos de los parqués europeos, que dejó este indicador en 9.582 puntos. Del mismo nivel fue la recuperación del CAC de París, un 1,58%, mientras el Dax de Francfort progresó el 1,23% y el Footsie británico ganó el 0,97%.
Para hacer frente a las presiones, el gobierno portugués reiteró que no solicitará ayuda internacional, dado que dispone de los medios de financiarse en los mercados tras haber superado sus objetivos presupuestarios para el 2010. «Los rumores solo sirven para perjudicar al euro y alentar a los especuladores», lamentó el primer ministro luso, José Sócrates, tras informar a los periodistas de que Portugal consiguió reducir el pasado año el déficit fiscal en dos puntos porcentuales, hasta situarlo por debajo del 7,3% del Producto Interior Bruto.
La factura de este esfuerzo va a ser dolorosa. El país, que cerrará el 2010 con una tasa de crecimiento del 1,4%, volverá a entrar en recesión este año. El Banco de Portugal ha revisado a la baja sus previsiones y ahora estima que la economía retrocederá un 1,3%