Los ciudadanos españoles, contrarios al saneamiento bancario con dinero público
Una encuesta de Funcas revela que tres de cada cuatro están en contra de abaratar el despido
La sociedad española se muestra profundamente desconfiada frente a la crisis económica y sus perspectivas de futuro. Los recelos se vuelcan en el sector financiero, y así ocurre que uno de cada dos consultados (concretamente un 57%) considera que las inyecciones de dinero público no contribuyen al saneamiento de bancos y cajas, y sube hasta el 67% la proporción de los ciudadanos que critican la labor supervisora del Banco de España. Y si el Gobierno confía en el respaldo de la opinión pública para sus reformas laborales, las respuestas de los ciudadanos van en sentido opuesto.
Tres de cada cuatro consultados se declaran en contra del abaratamiento del despido, y tan sólo un 27% sería partidario de reformar la negociación colectiva para adaptar las condiciones de trabajo y los salarios a las circunstancias de cada empresa. Son datos que proceden de sendas encuestas promovidas por la Fundación de las Cajas de Ahorros y desarrolladas en el otoño del 2009 y del 2010, respectivamente. En sus respuestas, los consultados formulan severas críticas al Gobierno, al que acusan, en un 75%, de haber informado tarde y mal. Así opina, al menos, el 68% de los consultados.
Los encuestados tampoco confían en la oposición. Nada menos que un 60% piensa que ni el presidente del Ejecutivo ni el líder de la oposición saben de lo que están hablando cuando se pronuncian sobre las mejores salidas para la crisis económica.
El Tesoro anula dos subastas. Por otra parte, el Tesoro ha cancelado las dos subastas de obligaciones a 10 y 13 años previstas para esta semana y optado por emitir un bono sindicado, con el propósito de captar hasta 5.000 millones de euros. Según divulgó la vicepresidenta económica, Elena Salgado, la demanda duplicó la oferta, con un volumen superior a los 12.000 millones de euros.