El Gobierno quiere cerrar la negociación colectiva antes del 24
Granados cree que la reforma de las pensiones se retrasará
El secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, afirmó ayer que sería muy positivo que los interlocutores sociales despejaran las negociaciones sobre la reforma de la negociación colectiva en el menor tiempo posible porque «contribuiría a despejar algunas incertidumbres». En declaraciones a los medios después de participar en un foro de debate sobre la reforma de las pensiones organizado por el grupo editorial Senda, Granado dijo que los plazos los administran los interlocutores sociales (patronal y sindicatos), aunque apuntó que es «evidente» que «el tiempo muchas veces no se corresponde» sólo con los deseos.
Coincidió así con la vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, que considera importante llegar a un acuerdo antes del próximo 24 de marzo. Cuando «parece que tenemos algunas incertidumbres que dependen más de nosotros» aparecen otras de distinta naturaleza, como el terremoto de Japón o la rebelión en Libia, que añaden nuevas dudas sobre la economía mundial, explicó Granado.
«De esto no tiene la culpa el Gobierno ni la Unión Europea, pero es evidente que añade nuevas necesidades de temporización a procesos ya complicados de por sí», subrayó. El secretario de Estado eludió responder a la pregunta de si el Ejecutivo intervendrá en el acuerdo que tomen de forma bipartita empresarios y sindicatos, independientemente de cuál sea, porque, según dijo, no quiere «añadir presión a la negociación». El Gobierno está a la espera de los resultados, indicó Granado, e insistió en que «cuando hace manifestaciones lo hace para facilitar el acuerdo, no para dificultarlo».
Sobre la reforma de las pensiones, Granado recordó que el Consejo Económico y Social (CES) definirá sus recomendaciones la próxima semana y aunque podría ir al Consejo de Ministros para que lo apruebe como proyecto de ley ese mismo viernes, lo más probable es que se retrase una semana más.