El Gobierno subirá el salario mínimo hasta un 2,5% en el próximo año
Se incumple la promesa del Ejecutivo de elevarlo a los 800 euros esta legislatura
El Gobierno subirá el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) el próximo año entre un 1,5% y un 2,5%, «según los incrementos pactados en los convenios colectivos». Así lo anunció ayer el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, quien desató las críticas de los sindicatos. Y es que ese repunte hace imposible que el Ejecutivo cumpla con su promesa de llevar el SMI hasta los 800 euros al final de la legislatura. Gómez, además, apostó por acotar a temas menores los posibles cambios que pueda sufrir la reforma de la negociación colectiva aprobada por decreto durante su inminente tramitación parlamentaria al sugerir algunas -˜líneas rojas-™.
Valeriano Gómez convirtió en papel mojado el compromiso de su antecesor, Celestino Corbacho, y del propio José Luis Rodríguez Zapatero de dejar el SMI (referencia además para muchas ayudas sociales) en 800 euros en 2012. Es más, el escenario que maneja el Ejecutivo pasa por una subida inferior a la actual inflación, que en mayo fue del 3,5% interanual. El SMI para este año está fijado en poco más de 641 euros.
La cifra, adelantada en un seminario organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, tuvo su respuesta inmediata por parte de los secretarios generales de CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, y UGT, Cándido Méndez, presentes también en el encuentro.
«El Gobierno parece haber olvidado su compromiso», denunció Toxo, quien recordó que esa remuneración es, por ejemplo en Francia, el doble que en España. «Es determinante para salir de la crisis y, además, los salarios no tienen nada que ver con la inflación». Méndez insistió en el compromiso de los 800 euros que, dijo, era «compatible» con la actual situación de la economía española. En lo poco que coincidieron ministro y sindicalistas fue en reprochar a la banca su parte de responsabilidad en la gestación y -˜engorde-™ de la crisis en España, mediante la inyección desmedida de dinero en el sector inmobiliario.
En lo relativo a la negociación colectiva, el ministro Valeriano Gómez fijó una serie de -˜líneas rojas-™ de las que el Ejecutivo y el grupo socialista no se moverán ni un ápice. Básicamente son dos: el diseño de la ultractividad por el que ha apostado Trabajo y el concepto de flexibilidad interna pactada de las condiciones de trabajo.
El presidente de la patronal, Juan Rosell, fue tajante al señalar que el mercado laboral no funciona pues es «tremendamente inflexible». «Tenemos una legislación hija del franquismo y nieta de la República, muy vieja y que nada tiene que ve r con la situación actual». «El sector público no va a crear empleo, será el privado quien lo haga», siempre y cuando la situación cambie, sentenció.