China pide el fin del dólar como moneda de reserva
En su condición de principal acreedor, China criticó duramente a Estados Unidos después de que la agencia de calificación Standard & Poor´s rebajase la nota de fiabilidad de su deuda pública. La agencia estatal de noticias Xinhua publicó un comentario denunciando la «adicción a la deuda» de Washington y pidiendo una nueva divisa de reserva global que sustituya al dólar.
En sus reservas de divisas, las mayores del mundo con 3,2 billones de dólares (2,2 billones de euros), el régimen de Pekín tiene 1,15 billones de dólares (804.000 millones de euros) en moneda americana, sobre todo bonos del Tesoro emitidos por la Reserva Federal. Temiendo que tan gigantesca inversión se vea afectada, el Gobierno chino considera ahora que tiene «todo el derecho para pedirle a EE.UU. que ataje los problemas estructurales de su economía y aplique el sentido común para curar su adicción a la deuda» cortando sus elevados gastos sociales y militares.
Además de advertir de que la rebaja de la deuda americana minará la recuperación económica y agitará los mercados financieros, Pekín volvió a insistir en que es necesario «introducir una nueva divisa de reserva global más estable para impedir una catástrofe causada por un solo país». No es la primera vez que el régimen chino cuestiona el dólar, en entredicho desde que el estallido de la crisis en EE.UU. arrastrara al resto del mundo a una inestabilidad económica y financiera como no se había visto desde el crash del 29.
Tras el acuerdo en el Congreso entre demócratas y republicanos para elevar el techo de gasto público, la agencia de calificación china Dagong Global Credit Rating degradó el miércoles su nota de la deuda estadounidense, de A+ a A, al desconfiar de las previsiones de crecimiento e ingresos fiscales anunciadas por la Casa Blanca.
Mientras China, la nueva superpotencia llamada a rivalizar con EE.UU. por la hegemonía global, se aprovecha del declive de Occidente, Japón volvió a mostrar su confianza en la deuda americana. Aseguró que su política de compra de obligaciones estadounidenses permanecerá sin cambios a pesar de la rebaja de la nota. «La confianza que tenemos en los bonos del Tesoro estadounidense y su atractivo como inversión no cambian a pesar de esta medida», declaró un responsable japonés a Dow Jones.