El BCE actuará si la Eurozona reacciona en la cumbre del día 9 de diciembre
Draghi reclama a los socios el diseño de una unión fiscal para devolver la confianza.

El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi.
El Banco Central Europeo (BCE) inyectó ayer una importante dosis de esperanza para la resolución de la crisis en la zona euro. La entidad emisora, considerada la llave maestra llamada a desactivar las turbulencias en los mercados, dará un paso al frente si los socios de la moneda única diseñan una verdadera unión fiscal en la cumbre del día 9. El presidente del organismo, el italiano Mario Draghi, describió este escenario en una comparecencia en la Eurocámara. Aunque insistió en que los gobiernos deben actuar primero, remarcó su disposición a intervenir con decisión para proteger la divisa común.
Apenas un mes después de coger el timón del BCE, Draghi acudió al Parlamento Europeo para evaluar la delicada situación. Su intervención se esperaba con expectación porque los expertos creen que sin una implicación a fondo de la entidad la moneda única tiene un futuro más que sombrío. Hace dos semanas, cuando España e Italia se vieron acorraladas por los mercados, solo la compra de bonos por parte de la entidad pudo calmar los nervios de los inversores. El BCE, sin embargo, ha subrayado siempre que su programa de compra de bonos es «temporal» y «limitado», dos palabras que temen los inversores porque no son sinónimo de tranquilidad a largo plazo.
Aunque no detalló los aspectos que debería contemplar el nuevo proyecto europeo, Draghi pidió a los países que formulen «una clara trayectoria de la futura evolución» del club del euro. Convencido de que los socios deben «restaurar su credibilidad frente a los mercados», apostilló que el cometido del BCE no pasa por «subvencionar a los gobiernos».
El responsable italiano tampoco especificó la dirección en la que actuarán, pero anticipó que «otros elementos» podrían llegar al calor del pacto fiscal. La medida más evidente es reforzar la compra de bonos, aunque también se habla de fijar un techo a las primas de riesgo para mitigar la inestabilidad.
El antiguo alto cargo de Goldman Sachs abrió la puerta también a una rebaja de los tipos de interés ante el «incremento» de los riesgos en la economía.
En paralelo a las posibles medidas del BCE, la Comisión aprobó la prolongación del régimen especial para que los bancos puedan recibir ayudas públicas.