La deuda española supera el examen pese a la presión de las agencias de riesgos
La economía española se anotó ayer otro tanto en el mercado de la deuda soberana —y van cinco— al superar con éxito una complicada emisión de títulos a largo plazo. El Tesoro Público adjudicó 6.609 millones de euros, 2.100 millones más que su objetivo, en una subasta de bonos y obligaciones que se saldó con una reducción de la rentabilidad de la deuda. Los mercados obviaron la presión y los malos augurios de las agencias de riesgos y mostraron apetito por los valores soberanos, hasta el punto de que la demanda triplicó a la oferta anunciada.
La operación sirvió a España para mostrar su capacidad para financiarse y constató que a los inversores aún les seduce la posibilidad de arriesgar su dinero comprando deuda española a largo plazo. Los analistas creen que esta colocación debe sus buenos resultados, al menos en parte, a la inyección de medio billón de euros de liquidez que el Banco Central Europeo (BCE) ofreció al sector financiero el pasado 15 de diciembre, en la práctica una ‘barra libre’ a tres años.