Diario de León

El caso de Grecia arroja dudas sobre el mercado de los seguros de impago

?. El miedo surge ante la posibilidad de que España, Portugal e Italia sufran una reestructuración.

Ciudadanos helenos se manifiestan ante su Parlamento con la leyenda ‘Todos somos griegos’.

Ciudadanos helenos se manifiestan ante su Parlamento con la leyenda ‘Todos somos griegos’.

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judith mora | londres
León

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El proceso de condonación de la deuda griega ha sembrado dudas sobre el funcionamiento y eficacia de los seguros de impago contratados por los tenedores de bonos soberanos, ante la posibilidad de que otros países como España, Portugal o Italia se enfrenten también a una reestructuración.

Para un mercado relativamente nuevo como el de los CDS (seguros de impago), el caso de Grecia ha planteado un reto que ha puesto en cuestión la efectividad de esos seguros y el criterio de la ISDA, un organismo formado por bancos y fondos de inversión que supervisa la actividad de estos instrumentos financieros. El consejero delegado de la Asociación Internacional de Permutas y Derivados (ISDA), Robert Pickle, ha defendido la actuación de la entidad frente a la crisis griega y también el protocolo para la ejecución de los seguros, consensuado hace tres años y que «ha aguantado la prueba del paso del tiempo».

En una conversación con periodistas, tras completarse ayer la primera fase de la condonación de la deuda griega, Pickle negó falta de transparencia en el mercado de los CDS y justificó la lentitud de la ISDA en activar la ejecución de esos seguros.

Tras una reunión de varias horas, la ISDA, con sede en Londres, concluyó a última hora del viernes que la quita de la deuda griega —en que los inversores canjean sus bonos de deuda soberana por otros de menos valor— había constituido un impago ( credit event ), lo que activaba la ejecución de los seguros.

Se llegó a esta conclusión debido a que, para alcanzar la reestructuración de deuda deseada —de 177.000 millones de euros en esta primera fase—, el Gobierno griego tuvo que obligar a parte de los tenedores de bonos regulados por la legislación de ese país a aceptar la quita.

Según datos de Grecia, aceptaron voluntariamente el canje los poseedores de 152.000 millones de deuda bajo soberanía griega (85,8 %), pero el resto de inversores en esta categoría (25.000 millones) se negó, por lo que el Gobierno heleno les obligó a aceptarlo mediante la activación de las cláusulas de acción colectiva (CAC).

La aplicación de estas cláusulas, recién introducidas por Grecia en su legislación, fue considerada por la ISDA como constituyente de «evento crediticio» o impago, lo que a su vez activó la ejecución de los seguros contratados, por un valor estimado de 3.200 millones de dólares (2.420 millones de euros). Según el Financial Times, los inversores han expresado enojo por la lentitud mostrada por la ISDA, que el pasado 1 de marzo decidió, tras ser preguntada por un agente del mercado, que la introducción de las CAC por parte del Ejecutivo griego no suponía un «evento crediticio» (por lo que no se activaron entonces los CDS). Esta situación creó una nebulosa en el mercado, que el viernes se despejó parcialmente pero que aún está pendiente de resolución, ya que no será hasta el 19 de marzo cuando se celebre la subasta de los seguros de impago asociados con la deuda griega.

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