El Gobierno respalda la nueva etapa de Bankia y tranquiliza a los ahorradores
El ministro de Economía asegura que el grupo es «absolutamente solvente» .
El Gobierno ha salido en defensa de Bankia el día después de la dimisión del presidente Rodrigo Rato. Diez millones de clientes y 400.000 accionistas se han visto sorprendidos por la noticia y no ocultan la inquietud por el futuro de sus ahorros. Frente a algunas interpretaciones de lo ocurrido, el Ministerio de Economía ha desmentido «rotundamente» que la entidad haya sido intervenida, y anuncia que el Ejecutivo apoyará a los nuevos gestores «en todo lo que sea necesario» para que pueda «ejecutar un plan de saneamiento, reestructuración y mejora del gobierno corporativo que garantice su viabilidad futura».
El departamento que dirige Luis de Guindos explicó, en un breve comunicado oficial, que el equipo que a partir del próximo viernes liderará José Ignacio Goirigolzarri, deberá presentar sus planes al Banco de España «por los cauces normales». El ministro no escatimó elogios para el futuro presidente de Bankia.
De Guindos precisó que, si bien se han de tomar las medidas necesarias para garantizar el saneamiento y la reestructuración de la entidad, el grupo es «absolutamente solvente». Por eso mandó un mensaje de tranquilidad a los clientes, depositantes y a todos aquellos que tienen préstamos en Bankia, y aseguró que la entidad «tiene futuro, y continuará jugando un papel importante en el sector bancario español y en el desarrollo de la economía».
Las ayudas públicas han de pasar por Bruselas, según recordó el vicepresidente de la Comisión y responsable de Competencia, Joaquín Almunia.
Las escuetas declaraciones del ministro de Economía sobre los cambios ocurridos en Bankia no han calmado los ánimos de las fuerzas políticas de oposición. Desde el PSOE, tanto Alfredo Pérez Rubalcaba como Valeriano Gómez, han revelado que tienen cuentas en Bankia y piensan mantenerlas abiertas.
Mientras, el portavoz del grupo popular en el Congreso, Alfonso Alonso, ha asegurado que «el Estado no tiene intención de dar dinero a fondo perdido a nadie».